Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Aristide Maillol, el escultor dedicado a la mujer cuya obra se revalorizó hasta un 50%

Es uno de los mayores artistas del Siglo XX y por una de sus obras se pagaron u$s 7 millones. Tiene un museo propio en París que reabre en septiembre luego de ser reformado

Banyuls-sur-mer es un pequeño puerto de pescadores al sur de Francia, cerca de Cataluña, donde en 1861 nació (y en 1944 falleció) Aristide Maillol, el gran personaje de la región. Se lo recuerda con un museo que está instalado en su domicilio. La familia no tenía ninguna vinculación con lo artístico ya que eran viñateros, textiles y también buenos contrabandistas. Su madre era catalana.
A los 21 años, Maillol emigra a París y luego de tres años, donde es rechazado por la Escuela de Bellas Artes, con tesón logra ser incorporado. Es la pintura post-impresionista la que logra cautivarlo y por más de 12 años tenemos a un colorido pintor que nos recuerda lo mejor de Monet, como en la maravillosa obra de la Mujer del Parasol, que fue la primera que conocí de él y hoy está colgada haciendo pendant con la misma figura y motivo de Claude Monet en el Museo de Orsay.
A veces, su paleta también nos recuerda a Paul Gauguin, quien fuera su gran amigo. Cuando tenia 34 años y admirando a Antonio Bourdelle, su arte cambia radicalmente y se dedica exclusivamente a la escultura y es la mujer su tema excluyente. Son féminas sólidas, potentes, llenas de redondeces, sensuales y muy bellas, quizás lo más cercano a la perfección que conozcamos.
Fundamental en el desarrollo de su carrera fue el Conde alemán Kessler, quien fue su mecenas durante décadas y quien le permitió fundir sus obras con los mejores de la época. Lo conoció cuando tenía 41 años y recién allí realizó su primera exposición con el maravilloso marchand Ambroise Vollard.
En 1929, y ante la crisis, realiza un viaje a Estados Unidos y expone con éxito en Búfalo. La mayoría de los museos en Norteamérica cuentan con sus obras y son los americanos los mayores coleccionistas de sus obras. La gran retrospectiva la realizó dos años antes de fallecer en el impresionante Petit Palais de París, uno de los museos más bellos del mundo y que tiene una gran colección donde se destaca el arte del siglo XIX y el Art Nouveau.
La gran compañera de su vida fue Dina Vierny, quien había sido su modelo favorita y heredera de su obra. Desde hace 50 años, uno de los paseos favoritos parisinos es caminar desde la Plaza de la Concordia hasta el Louvre y en esos jardines de la Tullerías, disfrutamos de muchas esculturas de este genio.
Hay que visitar el Museo Maillol que se encuentra en la Rive Gauche, ahora en septiembre reabre luego de una importante reforma. Además de unas 180 esculturas, siempre realizan grandes exposiciones. Es uno de los mayores escultores del Siglo XX y sus precios no han aumentado durante una década, recién el año pasado se han valorizado en un 50%, marcando una tendencia que continuará. Sus grabados se pueden comprar en u$s 100, sus dibujos en u$s 1000 y hay bronces entre u$s 15.000 y u$s 100.000 en oferta. Sus grandes obras como La Riviere, de 220 centímetros, se han pagado u$s 7 millones y otras han superado el millón, generalmente son fundiciones realizadas luego de su fallecimiento. No conocemos obras de su autoría en nuestro país.