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A 100 años del nacimiento de Líbero Badii, el gran escultor argentino

Nacido en Arezzo, viajó a la Argentina a los 9 años junto a sus padres. Es uno de los escultores locales mejor cotizados, pero solo con mercado en la Argentina

El querido Líbero Badii el martes pasado hubiera cumplido 100 años. Nació en Arezzo, la tierra de Giorgio Vasari. Con nueve años viajó con su familia a conquistar América, y sus padres dio los primeros pasos en estas tierras con la instalación de un taller de mármoles en Olivos. A los 29 años Badii se nacionalizó argentino.
En 1962, a los 46 años, logró un gran espaldarazo con una retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes, que tiene tres obras de su autoría y en exposición permanente uno de sus personales mármoles realizado en 1956.
Una de sus más importantes series son ‘Los Músicos’, obras realizadas en madera, pintadas y policromadas, en lo que él llamó "arte siniestro". Siempre recuerdo su exposición en el Museo de Arte Moderno de París, en la cual tuve la suerte de estar en su inauguración.
También el Instituto Di Tella le dedicó una gran exposición en 1968. Era un placer visitarlo en su casa de Olivos, donde tuvo siete hijos y una amorosa mujer. Era un hombre del Renacimiento, culto, estudioso; esculpía, modelaba, dibujaba, imprimía, pintaba y hacía numerosos trabajos preparatorios.
Nunca me explicaré por qué en 1979 abandonó la escultura y se dedicó exclusivamente a la pintura. Un hombre que trabaja en tres dimensiones pierde al limitarse a tan solo dos. Son muchos los escultores que también se han dedicado a la pintura, desde Miguel Ángel, pasando por Giacometti, Koons, Moore, Indiana, Arp, Soto y Hirst, entre los contemporáneos de Badii.
Sus esculturas conocen todos los materiales: piedra, mármol, yeso, madera, bronce y metales. Fue premiado en todos los concursos importantes del país y también en la Bienal de San Pablo, Brasil (1971).
En 1988 uno de los bancos privados argentinos realizó una compra de 300 de sus obras y las exponía en una histórica casa en las barrancas de Belgrano. Otra retrospectiva se realizó en Centro Cultural Borges en 1999, poco tiempo antes de su fallecimiento, el 13 de Febrero de 2001. Es uno de los escultores argentinos mejor cotizados, pero solamente con mercado en la Argentina. Solo una de sus esculturas fue vendida en Londres, pero a bajo precio.
Uno de sus bronces "Un hombre y una mujer", fue arduamente disputado por un museo de Estados Unidos y un gran coleccionista local que hoy la tiene en el parque de su casa pagó por ella 250.000 dólares.
Mientras tanto, otros bronces se han vendido en entre u$s 50.000 y u$s 10.000, un poco menos los yesos y las maderas.
Sus pinturas grandes se comercializaron a un promedio de u$s 10.000, mientras que sus grabados solo cuestan 100 dólares.
Lindo sería que algún Museo o Fundación del país realizara este año una exposición de sus obras, recordándolo a cien años de su nacimiento.