Negocios ovalados

CEOs y ex rugbiers: cómo llevaron los valores del deporte a la oficina

Conocé cómo implementaron en su trabajo las principales cualidades del rugby.

¿Qué tienen en común el liderazgo y el rugby? El rugby es entrega, sacrificio y respeto, por encima de todo. Elementos que también se destacan en cualquier persona que quiere trascender en una organización. Muchos de los referentes en el mundo corporativo vivieron algún momento de sus vidas dentro de una cancha de rugby. ¿En qué medida el deporte los ayudó a alcanzar la cima?

Amancio Oneto es el CEO de Molinos Río de la Plata y, durante años, se desempeñó como hooker en el Club San Fernando. Así describe la relación entre liderazgo y deporte: "El equipo debe aprovechar las fortalezas de cada uno. Aunque el rugby actual ha hecho más parecidos a los forwards y los tres cuartos, el primera línea tiene características y una tarea distinta al wing o al medioscrum y sus fortalezas y capacidades individuales son distintas. Del mismo modo, en la empresa hay personas que son más creativas, otras más ordenadas, y otras que se comunican mejor. Es importante entender que no todos son iguales y cada uno debe desarrollar funciones acordes con su competencia".
 


Sobre los valores del rugby que se necesitan aplicar para formar un buen grupo de trabajo en una empresa, Oneto no duda en resaltar que "el compromiso con hacer las cosas bien en lo que a uno le toca hacer". Y agrega: "Es mejor aquel que da de acuerdo a su potencial que el que tiene un gran potencial y no lo explota, aunque este juegue mejor que el otro".

Sin embargo, el ejecutivo no cree que alguien que se haya formado en el rugby tenga una ventaja competitiva sobre los demás: "Mas allá del marketing, hoy son, en realidad y aspiracionalmente hablando, valores bastante universales respecto del deporte, los negocios, la política o cualquier actividad que se desarrolle en equipo".

El rugby, también, deja otra habilidad en los líderes del mundo de los negocios: aprender a reconocer a las jóvenes promesas que vienen de abajo y que merecen oportunidades para mejorar el equipo. Otro factor que da el rugby en el universo corporativo es la red de contactos y conocidos, sin dudas, una ayuda a la hora de abrir puertas. Belgrano Athletic, semillero de ejecutivos Pero la lista de exrugbiers al frente de las principales empresas del país no se resume solo al ex jugador de San Fernando, sino que hay otros clubes representados. Los ejemplos son muy variados y los hay en todos los rubros. Por caso, Alan Aurich, gerente General de Havanna, y Horacio De Martini, director Regional para Sudamérica de Manpower, son otros ejemplos que engrosan la lista.
Pero hay un club que se destaca por sobre el resto. Se trata del Belgrano Athletic, un ejemplo en este sentido. El histórico club de Virrey del Pino es, por tanto, una cuna de empresarios top.

Por caso, Rolando Meninato, CEO de la química Dow Argentina y hoy vicepresidente de la estadounidense DowAgroSciences, en su juventud compartió entrenamientos y partidos en Belgrano. Hace ya unos años, como capitán, le tocaba liderar equipos de rugby. Hoy en día, Meninato es el mayor conductor de la compañía y tiene bajo su responsabilidad a nivel mundial el negocio de semillas y biotecnología. Tomar decisiones dentro de la cancha lo ayudó a hacerlo en la vida diaria en la empresa.

Alejandro Macfarlane, expresidente de la eléctrica Edenor y actual de Edelap, y Ramiro Otaño, director General de Moët Hennessy Argentina, también dedicaron su juventud al deporte de la ovalada y tiene algo en común con Meninato: vistieron los mismos colores de camiseta, la marrón y amarilla de Belgrano.

Colaboró Patricio Baratta
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