

El desarrollo de créditos verdes y productos financieros con impacto social adaptados al mercado mexicano forma parte de la estrategia de sostenibilidad de Grupo Financiero Banorte, la cual fue diseñada sin replicar modelos de otras regiones, asegura José Luis Muñoz Domínguez, director ejecutivo de Sustentabilidad y Relación con Inversionistas en Banorte.
El directivo destacó que, a diferencia de otros bancos que operan en el país como subsidiarias de grupos extranjeros, Banorte define sus iniciativas desde México, lo que le permite ajustar su oferta financiera a las necesidades del mercado local.
“Nuestra estrategia no está dictada por la casa matriz ni estamos replicando prácticas de otros países, sino que realmente diseñamos una estrategia de sustentabilidad que está adaptada a México y al tipo de clientes que tenemos”, afirmó.
Créditos para impulsar decisiones más sostenibles
Uno de los pilares de esta estrategia ha sido el desarrollo de productos financieros que promuevan decisiones más sostenibles en sectores como la movilidad y la vivienda.
Entre ellos destaca Autoestrene Verde, un crédito con condiciones preferenciales para la compra de vehículos eléctricos o híbridos.
“De esta forma ayudamos e incentivamos a quienes buscan un vehículo a que consideren una opción que sea de cero emisiones para ayudar al impacto ambiental”, explicó Muñoz Domínguez.
El banco también desarrolló hipotecas verdes, dirigidas a clientes que adquieren viviendas con certificaciones de sostenibilidad, lo que busca incentivar la construcción y adquisición de inmuebles con menor impacto ambiental.
A estos productos se suma el programa Mujer Pyme, un financiamiento con garantía hipotecaria dirigido a empresas lideradas por mujeres y enfocado en impulsar su crecimiento.
Financiamiento sustentable en expansión
El impulso a estos productos forma parte de una estrategia más amplia de financiamiento sostenible dentro del banco.
En 2024, Banorte realizó su primera colocación de un bono de sostenibilidad por MXN$ 13 mil millones en el mercado mexicano, cuyos recursos se destinaron a proyectos con impacto ambiental y social.
“Esos 13 mil millones se fueron en proyectos con diferentes tipos de clientes, algunos para financiar vehículos híbridos o eléctricos, esta parte de Mujer Pyme y también proyectos como plantas de tratamiento de agua”, detalló el directivo.
Los recursos también se destinaron a proyectos de infraestructura social o ambiental, como mejoras en sistemas de tratamiento de agua o iniciativas que fortalecen la conectividad de algunas regiones.
Para identificar qué proyectos pueden etiquetarse como sostenibles, Banorte utiliza la taxonomía sostenible de México, un marco que establece criterios para clasificar actividades con impacto ambiental o social.
“La taxonomía nos ha ayudado mucho porque ya no somos nosotros quienes decidimos qué es social o ambiental, sino que hay algo que te dice exactamente qué se puede etiquetar como social o ambiental”, señaló.
Inclusión financiera como parte de la estrategia
Además del componente ambiental, la estrategia de sostenibilidad del banco incluye iniciativas orientadas a ampliar el acceso al crédito y a los servicios financieros.
Entre ellas se encuentran productos diseñados para facilitar financiamiento a clientes con menor historial crediticio, como adelantos de nómina o créditos de menor monto.
“Son productos de monto bajo, pero que ayudan a empezar a tener un historial de crédito y que permiten mejorar la salud financiera de las personas”, explicó Muñoz Domínguez.
El banco también ha impulsado iniciativas enfocadas en adultos mayores, con servicios y herramientas que buscan facilitar su acceso al sistema financiero.
“Entre más productos pueda utilizar una persona para mejorar su salud financiera, ese es justamente el objetivo de la inclusión”, concluyó.




