

La presión fiscal derivada de los recientes cambios tributarios y el impacto de la inflación encendieron alertas en el sector asegurador; sin embargo, la compañía, General de Seguros descartó incrementos inmediatos y generalizados en el costo de las pólizas, al optar por analizar los efectos de manera diferenciada por ramo para reducir el impacto en los asegurados.
En semanas recientes se especuló que los precios de los seguros podrían aumentar hasta 20% o más, debido a que las aseguradoras no podrían acreditar ciertas deducciones del IVA ante el SAT, además del entorno inflacionario.
No obstante, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) aclaró que, hasta el momento, no contaba con estimaciones sobre alzas en las pólizas.
El organismo señaló que cualquier ajuste correspondió al análisis individual de cada aseguradora, de acuerdo con sus propios modelos técnicos y operativos, así como a las características específicas de cada producto y a la regulación vigente.
“La AMIS recordó que corresponde a cada aseguradora analizar, conforme a sus propios modelos técnicos y operativos, los posibles ajustes que pudieran derivarse, en apego a la regulación vigente y a las características específicas de sus productos”, indicó.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las aseguradoras no podían incrementar sus precios como consecuencia de los cambios fiscales implementados, ya que, sostuvo, ese fue el acuerdo alcanzado con su gobierno.
Autos y salud concentraron la mayor presión
Desde el sector privado, Diana Tobías, directora comercial de corredores y despachos de General de Seguros, explicó que las compañías, al tratarse de un sector regulado, debieron apegarse a las nuevas disposiciones, pero sin aplicar ajustes de forma abrupta ni uniforme.
“La verdad es que eso no lo podemos hacer de golpe. Lo que estamos haciendo es que cada línea de negocio tenga un equipo multidisciplinario y se estén haciendo estrategias súper puntuales para cada ramo”, sostuvo.
Detalló que cada ramo presentó afectaciones distintas, siendo autos y salud los segmentos con mayor presión, mientras que otros, como vida, registraron impactos más acotados.
Añadió que las aseguradoras buscaron que cualquier efecto fuera el menor posible para los asegurados, mediante estrategias puntuales por línea de negocio.
La directiva señaló que, hasta el momento, no existían comunicados ni definiciones sobre incrementos específicos en primas, ya que las decisiones se evaluaron de manera conjunta con la AMIS y a través de equipos multidisciplinarios dentro de cada compañía.
Ante este contexto, explicó que los seguros de gastos médicos menores y las membresías de salud comenzaron a ganar mayor relevancia, al ofrecer alternativas de menor costo frente a los seguros de gastos médicos mayores.
Estos esquemas priorizaron la prevención, con servicios como consultas médicas, orientación psicológica, atención dental y telemedicina.
“Hoy vemos una gran oportunidad en los gastos médicos menores, porque la gente se va a ver afectada en su bolsillo y va a buscar pagar menos, pero con una capa de prevención”, dijo.
Finalmente, Tobías indicó que el entorno actual impulsó a los asegurados a ser más conscientes de lo que pagaban y de los beneficios que recibían, mientras que el sector enfocó sus esfuerzos en mantener la protección sin trasladar de golpe la presión fiscal y financiera al consumidor.



