

El negocio más rentable de Pemex, las exportaciones de petróleo, tuvo su peor trimestre desde el inicio del confinamiento por la pandemia de Covid-19, pero bajo circunstancias muy distintas.

En los primeros tres meses de este año, el valor total de las exportaciones de Pemex se ubicó en u$s 2,483 millones, contra u$s 2,480.6 millones durante el segundo trimestre de 2020, el primero en el que se resintió el confinamiento por la pandemia de Covid-19.
Incongruencia
La diferencia es que en 2020, el precio del petróleo se desplomó por la caída de la actividad económica global, e incluso el barril de petróleo alcanzó un valor negativo por primera vez en la historia, debido a un exceso de oferta en el mercado global, ante el parón por el Covid-19.
El 20 de abril de 2020, el precio de la Mezcla Mexicana de Exportación se ubicó en u$s -2.37 por barril, de acuerdo con datos del Banco de México, y el precio promedio de ese trimestre fue de u$s 24.39 por barril.
Mientras tanto, la plataforma de exportación se ubicó en 1.117 millones de barriles diarios.
En sentido contrario, hoy el precio de la Mezcla Mexicana de Exportación ha superado u$s 107 por barril, debido a que desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Irán iniciaron un conflicto bélico que se mantiene vigente hasta el momento y que ha presionado la oferta, debido al cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente 30% del petróleo que se vende en todo el mundo.
Sin embargo, en el primer trimestre de este año, Pemex registró una plataforma de exportación de apenas 405.5 mil barriles diarios.
Es decir, en prácticamente seis años, la plataforma de exportación se redujo prácticamente 64%, debido a una declinación de la producción petrolera y un incremento en la inyección de crudo a las refinerías del país.
El desplome en los ingresos por las exportaciones de petróleo de Pemex durante el primer trimestre ocurrió de la mano con una pérdida neta de prácticamente MXN $46,000 millones en el mismo periodo, reportados el 30 de abril.
¿Y el petróleo para Japón?
El lejano oriente fue la región que recibió menos petróleo de México durante el primer trimestre de este año, con un promedio de 11 mil barriles diarios.
En ese lapso, México no envió crudo a esa región durante dos meses.
Esto ocurre pese a que el 22 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo con Japón para mandar un millón de barriles al país del Sol naciente, que busca diversificar sus fuentes de energéticos, ante la alta dependencia de Oriente Medio y Rusia.
El anuncio de la presidenta fue bastante somero, pues no especificó en qué lapso se entregaría ese hidrocarburo o la frecuencia con la que se enviaría el crudo a Tokio.




