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El cierre o interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz podría provocar disrupciones en las cadenas globales de suministro, afectando desde el petróleo hasta los fertilizantes y los componentes clave para la industria tecnológica como la inteligencia artificial, advirtió Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de Inversiones en Franklin Templeton.

El ejecutivo explicó que la principal arma geopolítica de Irán no es su capacidad militar convencional, sino su influencia sobre esta ruta marítima estratégica por donde transita cerca del 20% del petróleo que se consume a nivel global.

“El gran problema no es cuánto dure la guerra. El problema es si el estrecho permanece cerrado. Mientras eso ocurra, las disrupciones en las cadenas de producción van a continuar”, dijo Gonzali durante un webinar sobre perspectivas de mercado.

IA y chips en riesgo

Además del petróleo, el bloqueo del estrecho de Ormuz podría afectar el comercio global de otros insumos estratégicos.

Entre ellos destacan fertilizantes —de los cuales entre 20% y 25% del comercio internacional cruza por esa ruta— así como helio, un gas utilizado en procesos industriales clave, incluyendo la fabricación de microchips, de acuerdo con Gonzali.

“La falta de petróleo es uno de los problemas, pero también hay temas con fertilizantes y helio. Este último es fundamental para la producción de chips”, dijo.

Este gas es utilizado en dicho proceso productivo porque ayuda a controlar temperaturas, detectar fugas y mantener condiciones estables en maquinaria de alta tecnología.

De acuerdo con el estratega, el impacto prolongado podría presionar los precios de alimentos y tecnología, además de afectar sectores que han impulsado el reciente rally bursátil global, como el tecnológico y el de inteligencia artificial.

Presiones inflacionarias

La tensión geopolítica ya ha comenzado a reflejarse en los precios energéticos. La gasolina en Estados Unidos acumula un alza de alrededor de 26% en lo que va del año y cerca de 20% solo en el último mes, según datos citados por Gonzali.

Explicó que este tipo de choques puede generar presiones inflacionarias similares —aunque de menor magnitud— a episodios históricos como el choque petrolero de los años setenta.

“Probablemente no veamos inflaciones de doble dígito como en esa época, pero sí podríamos ver un repunte inflacionario si el conflicto se prolonga”, explicó.

Aunque el escenario base de Franklin Templeton contempla que el estrecho eventualmente reabra y se normalice el tránsito marítimo, el analista advirtió que la incertidumbre geopolítica seguirá siendo un factor clave para los mercados.

“El mundo está entrando en una etapa donde el riesgo geopolítico ya no es coyuntural, sino estructural”, dijo Gonzali.