La Secretaría de Economía en conjunto con organismos del sector privado lanzaron una campaña para promover el consumo responsable del vino nacional, una industria que acumula una década de crecimiento, pero que hoy busca conquistar más paladares nacionales.

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En un evento realizado en la Secretaría de Economía, la Responsable de la Marca Hecho en México, Bárbara Botello, presentó la campaña “Elige Vino Mexicano, nuestro sabor en cada copa”.

Este acto de promoción se realiza en coordinación con el Consejo Vitivinícola Mexicano, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), así como la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).

La industria mexicana del vino vive un auge importante desde hace más de 10 años, pues la producción de toda la cadena tiene presencia en más de la mitad del país, de acuerdo con estimaciones del Consejo Vitivinícola Mexicano.

Además, el enoturismo ha ganado terreno, principalmente en entidades como Querétaro, Coahuila y Baja California.

El año pasado, el enoturismo representó una derrama económica estimada en u$s 1,600 millones, con un promedio de 4 millones de visitantes al año en las rutas vitivinícolas del país, a lo que se suman más de 300 mil empleos desde la siembra de la uva, hasta la producción del vino.

En promedio, cada mexicano consume 1.3 litros de vino al año, de los cuáles, aproximadamente la tercera parte corresponde a vino mexicano.

El objetivo de la campaña es promover el consumo de vino mexicano a través de su consumo en tiendas de autoservicio y departamentales, así como en restaurantes, o bien visitas a los viñedos del país.

En promedio, cada año se producen 40 millones de litros de vino en México, lo cual abre la puerta para incrementar el consumo local, ante la caída de la producción en el resto del mundo.

El Consejo Vitivinícola Mexicano destacó que la producción y el consumo de vino en el mundo muestra una contracción anual de 10% a 15%, lo que abre la puerta a las etiquetas nacionales.