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Nu México inició oficialmente operaciones como banco, con lo que se convierte en el banco digital más grande del país por número de clientes y marca un nuevo capítulo en su estrategia de crecimiento en el mercado financiero mexicano.

El anuncio fue realizado por Armando Herrera, director general de Nu México, quien destacó que la transformación representa un hito tanto para la empresa como para el grupo financiero al que pertenece, al convertir a México en el primer país del holding en operar bajo una licencia bancaria.

“Ya somos banco. Gracias a la confianza de más de 15 millones de personas iniciamos operaciones como el banco digital más grande de México”, señaló el directivo.

Herrera explicó que el proceso tomó meses de trabajo y fue posible gracias a la participación de cientos de colaboradores de la compañía.

Además, subrayó que esta nueva etapa está respaldada por más de MXN$ 19,000 millones en capital de inversión, lo que, afirmó, fortalece la posición financiera de la institución para impulsar su crecimiento de largo plazo.

El directivo aseguró que, pese al cambio de licencia, la propuesta de valor para los clientes se mantiene. Entre los beneficios destacó la continuidad de una tarjeta de crédito sin anualidad ni comisiones, rendimientos competitivos en las Cajitas y una mayor protección para los recursos de los usuarios al operar bajo el régimen bancario.

Asimismo, adelantó que la licencia de banca múltiple permitirá desarrollar nuevos productos y servicios, entre ellos la incorporación de cuentas de nómina, una de las apuestas de crecimiento de la institución para ampliar su presencia entre los usuarios mexicanos.

De Sofipo a banco múltiple

El paso hacia la figura de banca múltiple representa una evolución del modelo de negocio de Nu más que un cambio en su identidad. La compañía mantendrá su enfoque completamente digital, pero ahora operará bajo un marco regulatorio más amplio y con mayores facultades para ofrecer servicios financieros.

Hasta ahora, Nu operaba en México como una Sociedad Financiera Popular (Sofipo), esquema que le permitió consolidar una base de más de 15 millones de clientes mediante productos financieros digitales, de fácil acceso y bajo costo.

Con la nueva licencia bancaria, la empresa busca consolidarse como uno de los principales neobancos regulados del país, sujeto a estándares prudenciales más estrictos y con capacidad para ampliar su portafolio de productos.

Para Herrera, la autorización para operar como banco no representa el punto final de la estrategia de la compañía, sino el inicio de una nueva etapa enfocada en ampliar la inclusión financiera en México mediante tecnología, transparencia y una experiencia digital centrada en el cliente.

“Convertirnos en banco no es la meta final, es apenas el comienzo. Demostramos que es posible construir una relación financiera sólida, cercana y humana basada en la transparencia, la tecnología y la obsesión por los clientes”, concluyó.