

México requiere acelerar la inversión, al tiempo que necesita incrementar la inclusión financiera con el propósito de crear mejores condiciones para que más empresas puedan crecer, aseguró el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora Torres.
Para alcanzar este objetivo, la banca no puede ser espectadora, sino “participante activa” con financiamiento a proyectos de gran escala y acompañando la expansión de miles de micro, pequeñas y medianas empresas que forman parte del tejido económico nacional.

Durante la clausura de la reunión anual de banqueros, que se realizó en Cancún, Quintana Roo, el funcionario aseguró que el desarrollo no ocurre solo en las grandes cifras.
“Ocurre cuando una empresa consigue financiamiento para crecer; cuando una región logra conectarse mejor; cuando una persona accede por primera vez a un servicio financiero útil y seguro; cuando la tecnología ayuda a reducir brechas; y cuando la estabilidad se traduce en oportunidades concretas”, afirmó.
Para Edgar Amador Zamora, la etapa que vive el país en la que busca acelerar el crecimiento económico, es necesario establecer una conversación “más ambiciosa” sobre el desarrollo financiero del país, que incluye ampliar el acceso a servicios financieros en todas las zonas del país, movilizar más financiamiento productivo, fortalecer la inclusión e implementar sistemas que logren que la innovación tecnológica se traduzca en oportunidades reales para todos los sectores.
“En esa agenda, la banca tiene mucho que aportar. Porque una economía que invierte más, produce más y crece, es también una economía que demanda más y mejores servicios financieros. Por esto, fortalecer el desarrollo del país y fortalecer el sistema financiero no son objetivos opuestos: son parte de una misma ruta”, dijo.
El Plan México, presentado por la presidenta de la República Claudia Sheinbaum, estima que a partir de este año, la inversión debe alcanzar 25% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implica 2.1 puntos porcentuales más que el cierre del año pasado, cuando la inversión se ubicó en 22.9% del PIB. Del total de la inversión del cierre del año pasado, 19.5% fue aportado por el sector privado.
“México tiene hoy una oportunidad real de traducir la estabilidad con la que contamos en una nueva etapa de crecimiento productivo. Aprovecharla dependerá de nuestra capacidad para actuar juntos con responsabilidad, con visión de largo plazo y con sentido de país”, dijo el funcionario.




