México es fundamental para la nueva estrategia geopolítica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debido a que le aporta competitividad a las cadenas de producción de la economía más grande del mundo, aseguró Carlos Slim Domit, CEO de América Móvil.

Desde la perspectiva de uno de los herederos de la fortuna de Carlos Slim Helú la coyuntura política del segundo término de Donald Trump en la Casa Blanca abre una oportunidad de desarrollo que es todavía más profunda de México.

El presidente Donald Trump inició su segundo periodo en la Casa Blanca en enero del año pasado, y desde su llegada, se ha dedicado a reducir la dependencia de Estados Unidos ante la proveeduría china de mercancías, a través de una dura política arancelaria.

Durante el IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), Slim Domit aseguró que la estrategia de Donald Trump abre una oportunidad de desarrollo más profunda para México.

El país atraviesa por un proceso de revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC) en el que el objetivo tripartita es buscar los instrumentos que permitan aumentar el contenido regional y reducir la dependencia de insumos chinos en sectores estratégicos como el energético, el farmacéutico y el electrónico.

En este sentido, Slim Domit recordó que la reorganización geopolítica de Estados Unidos implica la transferencia de parte de la producción de ese país fuera de Asia, y esto hace que “México se vuelva fundamental en esa estrategia”.

El empresario mexicano consideró que para tener estabilidad en la cadena de suministro, México es un complemento muy importante, pues aporta competitividad, control a la inflación y costos de producción más bajos.

“México es la manera de tener estabilidad en la cadena de suministro, es la manera de tener mejor control de la inflación, no por los costos de los productos. Y es la manera de ser competitivos”, comentó.

Slim Domit ejemplificó que si Estados Unidos decide llevarse la fabricación completa de autos, es menos competitivo, debido a los costos de mano de obra o de energía.

“Y a lo mejor el gobierno pues le da un apoyo a la gente para que pueda comprar los productos americanos, pero el resto del mundo no. Entonces, la única manera que tienen las empresas grandes de competir en todo el mundo es si hay más integración con países como México, como siempre Latinoamérica, etcétera. Por lógica económica te va a llevar a que tenga que haber ese complemento”, aseguró.