

Por primera vez desde febrero de este año, la inflación se ubicó por debajo de 4% anual, impulsada por una baja mayor a la anticipada de los precios agropecuarios, particularmente el huevo, el tomate y el chile serrano.
El indicador concluyó mayo con una tasa anual de 3.94%, y volvió al rango del Banco de México, establecido entre 2% y 4%.
Además de la desaceleración de los precios de algunas verduras y el huevo, el Hot Sale, sumado al inicio de los subsidios a las tarifas eléctricas por la temporada de calor, generan una reducción estacional en mayo.
Por ejemplo, la tarifa eléctrica se redujo 17.9% mensual, debido al subsidio, mientras que el tomate bajó más de 28%, el chile serrano se abarató 16.98% y el huevo bajó poco más de 4% en el mes, de acuerdo con el Inegi.
Hubo otros productos como el pepino, cuyo precio se hundió 31.5% o el limón que también bajó más de 18% mensual, a lo que se sumó una contracción de 17.88% en el costo al público de otros chiles.
No se puede cantar victoria
De acuerdo con estimaciones de Banamex, la baja en la inflación será temporal, pues existen varios factores que van a presionar al alza al indicador para el resto del año.
El banco mantiene la proyección de sus estimaciones de inflación para el cierre del año en 4.3%.
“Seguimos anticipando presiones al alza por los aranceles que entraron en vigor a inicio de año, que se manifestarán gradualmente sobre las mercancías no alimenticias (genéricos relacionados con vestido, calzado y autos eléctricos, principalmente)”, pronosticó el área de Estudios Económicos del banco.
Dichas presiones se verán contrarrestadas por la apreciación del tipo de cambio respecto al año pasado, la baja inflación de precios al productor y un crecimiento económico modesto, añadió Banamex.
Otro factor que presionará al alza es la inflación de servicios que aún se encuentra muy por arriba de su promedio histórico por presiones acumuladas de costos, como las provenientes de aumentos salariales, que permanecerán elevadas, a lo que se agrega el choque en el verano por el Mundial de Futbol, así como posibles efectos de segundo orden derivados de los mayores precios de energéticos y sus derivados a nivel mundial.




