

Ferromex, la mayor empresa ferroviaria de México y subsidiaria de Grupo México Transportes, el brazo ferroviario del conglomerado de Germán Larrea, volverá al mercado de deuda con una emisión de hasta MXN $20,000 millones en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
De acuerdo con documentos enviados a la plaza bursátil, Ferromex pretende colocar dos bonos de largo plazo identificados con las claves de pizarra FERROMX 26 y FERROMX 26-2, mediante una oferta pública primaria nacional. El programa tendrá una vigencia de hasta cinco años.
Los prospectos preliminares aún no detallan el monto que corresponderá a cada emisión ni la fecha de colocación, aunque un primer borrador contemplaba que la operación pudiera realizarse desde junio.
Banco Multiva fungirá como representante común de la emisión, mientras que Santander participará como intermediario colocador.
La operación marcará el regreso de Ferromex al mercado bursátil mexicano cinco años después de su última emisión de deuda, cuando obtuvo MXN $5,000 millones para financiar un agresivo programa de inversiones y refinanciar pasivos bancarios y bursátiles.
La colocación llega en un momento en que Grupo México Transportes mantiene un sólido desempeño operativo. Durante el segundo trimestre, la división ferroviaria del conglomerado reportó ingresos por u&s 975 millones, un incremento anual de 14.3%, mientras que el EBITDA ascendió a 407 millones, un crecimiento de 8.3% frente al mismo periodo de 2025.
El negocio ferroviario mantiene una cartera diversificada de clientes. Al cierre del trimestre, el 30% de los ingresos de la división provinieron del sector agrícola, seguido del negocio intermodal con 16%, automotriz con 12%, materiales con 8%, químicos y energía con 7% cada uno, industriales con 6%, y siderurgia y cemento con 5%, de acuerdo con su reporte financiero.
Además del crecimiento financiero, Grupo México Transportes también perfila una estrategia de expansión internacional. Durante su conferencia con analistas, la administración confirmó que analiza oportunidades para adquirir activos ferroviarios en Brasil y Argentina, mercados que considera atractivos por su tamaño y potencial de crecimiento.
Los directivos señalaron que cualquier inversión mantendrá la estrategia histórica del grupo: participar únicamente en operaciones donde puedan conservar el control operativo de los activos ferroviarios.



