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Mattilda, plataforma mexicana enfocada en la gestión financiera, administrativa y escolar de instituciones educativas, busca duplicar sus ventas durante 2026 y cerrar el año con ingresos de entre u$s 35 y 40 millones de dólares, mientras acelera su expansión por América Latina y desarrolla nuevas soluciones basadas en inteligencia artificial.

Jesús Lanza, CEO y cofundador de Mattilda, explicó que la compañía evolucionó desde un modelo inicialmente centrado en servicios financieros para escuelas hacia una plataforma integral que combina financiamiento, administración, gestión escolar y herramientas tecnológicas. Ahora Mattilda es un system of record, dijo Lanza en entrevista con El Cronista.

En términos simples, Mattilda busca convertirse en la infraestructura tecnológica y financiera que utilizan las escuelas para operar: desde el cobro de colegiaturas y la administración de flujos hasta la gestión de alumnos, comunicación con padres, horarios, prospectos y otros procesos administrativos.

La compañía ya tiene presencia en México, Colombia y Ecuador, y prepara su entrada a Perú.

Actualmente trabaja con entre 1,200 y 1,500 escuelas y atiende a casi medio millón de alumnos. De ese universo, alrededor de dos terceras partes corresponden a México y el resto se distribuye entre Colombia y Ecuador.

Mejorar las finanzas de las escuelas

Lanza explicó que Mattilda puede anticipar a las escuelas el cobro de sus colegiaturas desde el primer día del mes, lo que mejora su capacidad para administrar el flujo de efectivo.

Les mejora en torno a un 15 a un 20% su gestión de flujo”, afirmó.

La compañía también reporta una reducción de más de 35% en los costos transaccionales cuando las escuelas utilizan sus mecanismos de pago. Además, al contar con mayor liquidez y capacidad de negociación con proveedores, las instituciones pueden conseguir descuentos que, en promedio, representan entre 5 y 10%.

Otro de los indicadores que destaca la empresa es la cartera vencida. De acuerdo con Lanza, Mattilda ha logrado reducirla alrededor de 50%, aunque reconoce que el resultado depende del perfil y las condiciones de cada institución.

El impacto también busca trasladarse a la rentabilidad. “En promedio, yo te diría que podemos estimar que mejoramos el margen de productividad de las escuelas o de rentabilidad en torno a cinco [...] puntos porcentuales”, explicó.

Así, ejemplificó que una escuela con una rentabilidad de 15% podría llegar a 20% o incluso más en determinados casos.

Para Mattilda, este componente financiero es relevante porque la sostenibilidad económica de las escuelas también determina su capacidad para mantenerse operando e invertir en tecnología y calidad educativa.

De fintech a ‘system of record’

La evolución del negocio también está relacionada con la cantidad de información que generan las operaciones de las escuelas.

Lanza considera que uno de los problemas del sector es que muchas instituciones todavía operan sin datos suficientes para tomar decisiones. La plataforma permite identificar patrones como quién paga, cuándo lo hace y cuáles son los comportamientos de pago, además de utilizar esa información para optimizar procesos.

Muchas escuelas operan sin data y cuando operas sin data, por definición no puedes escalar”, afirmó.

Sobre esa base, Mattilda ha incorporado un sistema de gestión escolar y un CRM para dar seguimiento a prospectos y alumnos, además de herramientas para mejorar la elaboración de horarios, la comunicación con padres y la asignación de recursos.

La apuesta siguiente es incorporar inteligencia artificial de manera más profunda. La empresa está desarrollando una batería de agentes de IA con los que pretende automatizar tareas y digitalizar los flujos de trabajo de las instituciones educativas.

Estamos trabajando muy fuerte con [...] volvernos una compañía agentic”, dijo Lanza. La compañía prevé lanzar estos agentes durante los siguientes trimestres.

El objetivo, agregó, es impulsar una transformación digital basada en IA que tenga impacto tanto dentro de Mattilda como en las escuelas que utilizan sus servicios.

Por lo pronto, Mattilda prepara el lanzamiento de su sistema de gestión y de Mattilda Payments en Colombia y Ecuador, previsiblemente hacia finales de 2026 o principios de 2027.

La estrategia contrasta con el alcance que tuvo el proyecto anterior de Lanza, Lotus Education, una plataforma educativa que pasó de 6,000 alumnos a prácticamente 100,000 estudiantes antes de que un grupo adquiriera la mayoría de la compañía en 2022.

Con Mattilda, el empresario busca multiplicar ese alcance a través de la infraestructura que utilizan las escuelas, en lugar de operar directamente una plataforma educativa para estudiantes.

Pensamos que Matilda puede ser 10 veces en términos de impacto [...] porque podemos llegar a millones de alumnos en vez de cientos de miles de alumnos”, sostuvo.

Para 2026, la apuesta combina escala geográfica, crecimiento comercial y una transformación del producto mediante IA. La compañía espera duplicar sus ventas respecto al año anterior y romper la barrera de u$s 35 millones de dólares, al tiempo que busca alcanzar al menos 800,000 alumnos y acercarse al millón.