

La alianza entre Delta Airlines y Aeroméxico sorteó la turbulencia que amenazaba con obligar un aterrizaje forzoso de la joint venture entre las dos empresas.
Un tribunal de apelaciones en Estados Unidos echó abajo la orden ejecutiva de la administración de Donald Trump que buscaba obligar a las empresas a disolver la alianza, y que fue emitida durante el primer mandato del actual presidente de ese país, en 2020.
Originalmente el Departamento de Transporte de Estados Unidos acusó que la joint venture implicaba una competencia desleal en el mercado estadounidense.
A través de la alianza, las aerolíneas coordinan carga, precios y horarios de vuelos entre ambos países.
En este sentido, el Departamento de Transporte alegó que de acuerdo con un estudio de mercado realizado por la misma dependencia, esta alianza generaba daños al mercado local.
Las aerolíneas presentaron una demanda el año pasado para bloquear la orden del Departamento de Transporte que buscaba revocar esta alianza, vigente desde hace una década.
En consecuencia, un tribunal de Estados Unidos suspendió la orden, mientras el caso se resolvía.
Finalmente, el Tribunal de Apelaciones del 11.º Circuito de Estados Unidos advirtió que el análisis de mercado del Departamento de Transporte no fue lo suficientemente profundo y la dependencia no justificó los cambios en los parámetros.
El Departamento de Transporte “no explicó de manera razonable por qué realizó un análisis de mercado mucho más limitado en este caso que el que siempre había llevado a cabo en el pasado”, señaló el tribunal.
En su fallo, el tribunal claramente se puso del lado de las empresas de aviación al decir que “los peticionarios solicitaron la revisión de la orden final ante este Tribunal, argumentando que dicha orden fue arbitraria y caprichosa (...) Coincidimos con los peticionarios”.
¿Qué papel jugó el AIFA en este problema?
Desde su apertura, el sexenio pasado, el gobierno buscó obligar a aerolíneas y pasajeros a trasladar parte de sus operaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), lo que representó problemas para la operación aérea, que no se limitaron al mercado nacional.
Las restricciones afectaron vuelos dese Estados Unidos, lo que provocó una reacción de Washington.
Entre ellas, el gobierno de Trump incrementó las restricciones a vuelos mexicanos y amenazó con disolver la alianza entre Delta y Aeroméxico.




