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La empresa de energía Cox concluyó el proceso de compra de los activos de la española Iberdrola en México, lo que pone punto final a una transacción anunciada en julio del año pasado.

Enrique Riquelme Vives, Presidente Ejecutico de Cox y David Mesonero, Director de Desarrollo Corporativo Iberdrola
Enrique Riquelme Vives, Presidente Ejecutico de Cox y David Mesonero, Director de Desarrollo Corporativo IberdrolaCortesía Cox

En un comunicado, Cox señaló que la adquisición representa una capacidad instalada operativa de 2,600 megawatts, y pone a la compañía como el principal suministrador privado, con más de 25% del mercado.

Además, incorpora un pipeline de 12,000 megawatts de proyectos renovables en distintas fases de desarrollo, a lo que se suma un equipo con más de 800 empleados.

“Con esta adquisición, valorada en u$s 4,000 millones, Cox incorpora una plataforma de activos de alta calidad, con un sólido historial operativo, una base de clientes de primer nivel y una elevada estabilidad de ingresos ya que una gran parte de la actividad estará respaldada por ingresos recurrentes. Se trata de negocios consolidados, con capacidad de generación de caja elevada, que refuerzan de forma significativa el perfil del Grupo”, mencionó la compañía.

Con esta operación, Cox contará con más de 500 grandes clientes con la máxima calificación crediticia y coloca a la empresa como líder en suministro de energía en México.

El cierre de esta operación marca un paso decisivo en la evolución de Cox. Incorporamos una plataforma de gran calidad en un mercado que conocemos bien, y lo hacemos manteniendo el foco en la disciplina, la integración y la creación de valor a largo plazo. Esta adquisición refuerza nuestro perfil como utility integrada y nos sitúa en una posición de mayor escala y solidez para afrontar la siguiente etapa de crecimiento del Grupo, dijo Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox.

Además, señaló que la operación está en línea con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, encaminada a convertir la energía y el agua en auténticas políticas de Estado al servicio de un desarrollo inclusivo y sostenible.

Antecedente

La compra de Iberdrola por parte de Cox ocurrió después de un intenso enfrentamiento el sexenio pasado, entre Iberdrola y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

En la administración anterior, el expresidente realizó diversas reformas al sector eléctrico mexicano, mismas que causaron una parálisis en el desarrollo de proyectos energéticos, y choques constantes entre el sector privado y el gobierno.

Uno de los principales choques fue con la empresa que preside Ignacio Sánchez Galán.

En distintas ocasiones, el expresidente acusó a la empresa de “saqueo” y de tener como socio al expresidente Felipe Calderón, con quien AMLO mantuvo una pugna permanente.

Además, el exmandatario morenista aseguró que la empresa española contrataba a exfuncionarios mexicanos como “venganza”.

Durante el sexenio anterior, Iberdrola inició arbitrajes internacionales contra México, mientras que la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE) impuso multas a la compañía por casi u$s 600 millones.

Para abril de 2023, Iberdrola y la Comisión Federal de Electricidad alcanzaron un acuerdo en el que la empresa que en ese momento dirigía Manuel Bartlett compró 13 plantas de generación de Iberdrola por un total de u$s 6,600 millones.

A partir de ese momento, los ataques de AMLO a Iberdrola cesaron.