

La competencia por el talento mexicano dejó de ser únicamente una disputa entre empresas locales. El trabajo remoto permitió que compañías de Estados Unidos, Europa y, cada vez más, China puedan contratar profesionales en México sin necesidad de establecer una operación completa en el país, una tendencia que está elevando la presión sobre los salarios y la retención de personal.
Víctor Anaya, director de Rivermate para América Latina, explica que la pandemia aceleró un cambio que ya comenzaba a modificar la forma en que las compañías buscan trabajadores.
“Al momento de aperturar el trabajo remoto, realmente ellos dicen: ‘No me interesa dónde está basada la persona, me interesa que tenga el talento que mi empresa requiere’”, señaló Anaya.
La firma, que el año pasado dejó de ser una empresa 100% mexicana tras ser adquirida por el grupo internacional Hightekers, trabaja con compañías extranjeras que buscan contratar personal en América Latina. De acuerdo con Anaya, ha ayudado a más de 5,000 personas a incorporarse a empresas estadounidenses, asiáticas, europeas y australianas.
México tiene una ventaja particular frente a otros mercados: la cercanía horaria con Estados Unidos, además de factores culturales y el crecimiento del dominio del inglés entre las nuevas generaciones.
La demanda no se limita a puestos tecnológicos. Rivermate identifica oportunidades en atención a clientes, logística, finanzas, administración y otras funciones operativas que pueden realizarse de manera remota.
China entra en la disputa
Uno de los cambios que Anaya observa con mayor atención es el creciente interés de empresas chinas por México. Según el directivo, China está mirando principalmente a México y Brasil como puertas de entrada a América Latina, mientras algunas compañías comienzan a instalar operaciones productivas en el país.
“A México lo toman como la región importante para poder abastecer a todos sus clientes de América Latina”, afirmó.
El fenómeno también comienza a trasladarse al mercado laboral. Anaya señala que las compañías que llegan a México necesitan personal que conozca las cadenas de negocio, los distribuidores y la operación local, lo que puede aumentar la competencia por trabajadores con experiencia.
El efecto también se refleja en los salarios. Como referencia, el directivo de Rivermate relató que un gerente de operaciones puede recibir en México entre MXN $60,000 y 80,000 pesos mensuales, mientras que una posición comparable en Estados Unidos puede alcanzar entre MXN $150,000 y 160,000 pesos.
La presión obliga a las empresas mexicanas a replantear sus estrategias de retención. Para Anaya, aumentar salarios no será suficiente, las compañías tendrán que invertir en capacitación, planes de carrera y bienestar para evitar perder a trabajadores que ahora tienen acceso a un mercado laboral mucho más amplio.
“La competencia viene brutal”, dijo. “No puedes competir contra una empresa o dos compañías que le están incrementando el salario un 50% a un director, a un gerente o a un operativo”.
En este escenario, la disputa por el talento también puede convertirse en un factor para la internacionalización de las empresas mexicanas. Para Anaya, contratar trabajadores que conocen otros mercados puede ser una vía para que las compañías locales reduzcan las barreras de entrada cuando buscan expandirse fuera del país.
“El mundo es demasiado grande”, sostuvo. “Necesitamos buscar ampliar (mercados), hoy más que nunca con los riesgos que vemos con nuestro principal socio comercial, que es Estados Unidos”, finalizó.





