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El ‘súper peso’ regresó al mercado, de acuerdo con Banamex, incluso recortó su expectativa para el tipo de cambio al cierre de 2026. No obstante, el banco advierte que el reciente fortalecimiento de la moneda mexicana no responde a un nuevo episodio de debilidad del dólar, sino a un cambio en el apetito por riesgo y a un rebalance de portafolios hacia monedas de economías emergentes.

Durante 2025, el dólar acumuló una depreciación cercana a 9%, de acuerdo con el índice ponderado, lo que impulsó a varias divisas consideradas de refugio, como las de Suecia, la zona del euro, Suiza y Dinamarca. En contraste, en lo que va de 2026 el billete verde muestra un avance marginal de 0.44%, según datos de Bloomberg.

En ese contexto, el peso mexicano comenzó a verse favorecido por un rebalanceo de flujos hacia activos de mayor rendimiento, apoyado por el atractivo carry trade que ofrece México frente a otras economías.

“Considerando que el dólar se ha mantenido sin depreciaciones adicionales significativas en meses recientes, este fortalecimiento del peso respondería, por un lado, a un mayor apetito por riesgo, con un giro hacia monedas de economías emergentes”, señala Banamex. El banco destaca que este movimiento no es exclusivo de México, ya que divisas como el real brasileño y el rand sudafricano también han registrado apreciaciones relevantes.

‘Súper peso’ por Banco de México

Desde abril de 2025, el peso mexicano inició una tendencia de apreciación que lo llevó a romper el umbral de 18 pesos por dólar. En los primeros días de 2026, la moneda acumula un avance de 3.1% y cerró la sesión de este 21 de enero en 17.45 pesos por dólar, nivel no visto desde el 3 de junio del 2024, cuando el tipo de cambio tocó un mínimo de 16.9183 pesos por dólar.

Uno de los principales catalizadores detrás de este desempeño, de acuerdo con Banamex, es el escenario de política monetaria. El banco prevé que Banco de México mantenga la tasa de interés sin recortes durante 2026 e incluso contempla la posibilidad de un aumento en la segunda mitad de 2027, lo que ampliaría el diferencial frente a Estados Unidos y otras economías avanzadas.

Este escenario “lleva a una búsqueda de mayores rendimientos, dado el amplio diferencial de tasas que prevalecería respecto a Estados Unidos y a otras economías desarrolladas”, indica la institución, reforzando el atractivo del peso como activo financiero.

A ello se sumaron los recientes elementos de incertidumbre inyectada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su insistencia por adquirir el control de Groenlandia, y los nuevos aranceles a Europa.

Aun así, comienzan a surgir señales de cautela. En la Bolsa Mercantil de Chicago (CME), las posiciones especulativas se mantienen por encima de 100,000 contratos netos largos a favor de la apreciación del peso; sin embargo, en semanas recientes se han reducido, ante la percepción de un menor potencial del carry trade, según analistas de Amius.

Con todo, Banamex considera que el balance de factores sigue favoreciendo a la moneda mexicana y recortó su previsión para el tipo de cambio al cierre de 2026 a 18.36 pesos por dólar, desde 18.70 estimados en diciembre.

El banco, además, subrayó que el tipo de cambio ya se ubica arriba de su nivel de largo plazo, tendencia que se comenzó a observar desde marzo del año pasado.

“En noviembre el peso se ubicó 1.8% por arriba de su promedio de los últimos 35 años (1990-2025), umbral que superó desde octubre pasado”, escribieron.

Por ello, anticipan una reversión del fortalecimiento del peso en términos reales, “a medida que registre cierto desliz en términos nominales”.