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Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) mantienen una participación reducida en el mercado de crédito al consumo, pero registran el mayor nivel de morosidad entre las distintas fuentes de financiamiento, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) presentados por la Asociación de Bancos de México (ABM).

A junio de 2026, las Sofipos concentraron 3% de la cartera de crédito al consumo, muy por debajo de la banca comercial, que representó 80%. Sin embargo, su Índice de Morosidad (IMOR) alcanzó 11.2%, el nivel más elevado entre las fuentes de financiamiento comparadas por la ABM.

El indicador contrasta con un promedio de 4.1% y se ubicó por encima del registrado por las tiendas departamentales, con 5.1%; las Socaps, con 4%; la banca comercial, con 3.3%; Infonacot, con 3.1%; Sofomes reguladas, con 1.2%, y la banca de desarrollo, con 0.9%.

En otras palabras, por cada MXN$ 100 de cartera de las Sofipos, alrededor de MXN$ 11.2 corresponden a créditos con algún grado de atraso,

La morosidad se concentra en algunas Sofipos

El promedio sectorial también oculta diferencias importantes entre instituciones. Libertad registró el mayor IMOR entre las Sofipos, con 46.80% en junio, frente al 33% de un año antes. Esto representó un incremento de 13.79 puntos porcentuales en doce meses.

Le siguió Capital Activo, con un índice de morosidad de 35.17%, desde 19.17% registrado un año antes, lo que significó un aumento de casi 16 puntos porcentuales.

En tercer lugar se ubicó Impulso, con un IMOR de 33.48% en junio, indicador que aumentó 5.43 puntos porcentuales respecto a mayo. En este caso no se cuenta con una comparación anual.

Entre las Sofipos digitales también se observan diferencias. Stori presentó un IMOR de 12.63%, mientras que Klar registró 8.20% en junio.

Banca busca ampliar el crédito con morosidad bajo control

Los datos se conocen en un momento en que la banca busca incrementar la penetración del crédito en la economía mexicana.

Ante esto, Emilio Romano, presidente de la ABM, destacó que el crédito continúa avanzando y que la morosidad se mantiene bajo control en el sistema bancario.

“El crédito se incrementó al llegar al 28%, que es el 63% de la meta. La morosidad, bajo control”, señaló.

Romano también destacó el crecimiento del ahorro de los mexicanos, que, de acuerdo con sus cifras, aumenta a una tasa de 8% y ya representa más de 50% del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel que calificó como récord.

Al mismo tiempo, señaló que el crédito como proporción de la economía se encuentra en 39% del PIB, lo que representa una oportunidad para incrementar la penetración financiera.

“Representa una gran oportunidad para seguir penetrando, creciendo el nivel de crédito en la economía”, apuntó.

El contraste entre participación y calidad de cartera pone el foco en uno de los principales retos para ampliar el crédito en México: no basta con colocar más financiamiento, también es necesario contener el deterioro de las carteras.

Las Sofipos tienen una participación todavía marginal en el crédito al consumo, pero registran una morosidad que supera ampliamente a la de la banca comercial y al promedio de las fuentes de financiamiento analizadas.

La diferencia muestra que el crecimiento del financiamiento hacia segmentos con menor acceso a la banca tradicional enfrenta un desafío adicional: mantener bajo control el riesgo de impago.

En un mercado que busca elevar la penetración del crédito, el reto será entonces crecer sin repetir el mismo patrón: más cartera, pero también mayor morosidad.

La expansión del financiamiento tendrá que ir acompañada de una mejor gestión del riesgo si se busca que el crédito llegue a más mexicanos sin comprometer la estabilidad de las instituciones que lo otorgan.