

Durante 2025, los pagos por siniestros derivados de riesgos hidrometeorológicos en bienes asegurados ascendieron a MXN$ 11,300 millones, un incremento de 70% frente a 2024, aun sin la ocurrencia de un huracán catastrófico, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
Con excepción de 2023, año en el que impactó el huracán Otis, el monto pagado en 2025 fue el más alto de los últimos cinco años.
En 2021, las indemnizaciones sumaron MXN$ 4,553 millones; en 2022 descendieron a MXN$ 2,180 millones; y en 2024 se ubicaron en MXN$ 6,622 millones.
Tan solo en cinco días de lluvias atípicas provocadas por una baja presión en el Golfo de México, se generaron daños cubiertos por MXN$ 5,600 millones , con afectaciones a 3,226 vehículos y 5,052 reportes relacionados con viviendas, Pymes y otro tipo de infraestructura.
Los estados más impactados fueron Veracruz, Puebla e Hidalgo.
“Los datos de los últimos años nos reflejan dos realidades: por un lado, que los daños por riesgos climáticos cada vez están más presentes en el país, debido al crecimiento de la infraestructura y al desarrollo territorial vulnerable a lluvias recurrentes e incluso a eventos atípicos; y por otro, la creciente conciencia de las personas por proteger sus bienes y la confianza depositada en la industria aseguradora para preservar la estabilidad económica de la población”, señaló Norma Alicia Rosas, Directora General de la AMIS.
Riesgos hidrometeorológicos en México
La baja presión del Golfo fue el fenómeno con mayor impacto en la siniestralidad por riesgos hidrometeorológicos que incluyen lluvias, inundaciones y tormentas tropicales, al generar 8,278 siniestros asegurados.
De estos, 61% correspondieron a pólizas de daños, como vivienda, empresas e infraestructura estatal, por un monto de MXN$ 4,862 millones, mientras que el 39% restante fueron seguros de vehículos, equivalentes a 734 millones de pesos.
En el caso de las viviendas, se registraron 2,578 siniestros, por los cuales se pagaron MXN$ 404 millones, lo que representó un promedio de 157 mil pesos por evento, aunque algunos casos superaron el millón de pesos en daños cubiertos.
En tanto, los siniestros relacionados con infraestructura y empresas sumaron 2,172 casos, con pagos por MXN$ 3,245 millones.
“Cada vez que los riesgos generan daños, la industria aseguradora responde con oportunidad para acompañar a los mexicanos en los momentos más complicados. Estar asegurado no solo protege el patrimonio, sino que garantiza una recuperación más pronta, ya que hay negocios que no pueden volver a abrir por no contar con un seguro”, agregó.





