

La inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel más activo en la seguridad de la plataforma de movilidad DiDi; los algoritmos ya no solo verifican identidades o analizan perfiles, sino que también monitorean los viajes para detectar desviaciones de ruta, recorridos inusualmente prolongados y otras señales que podrían indicar una situación de riesgo.
La compañía de origen chino invirtió u$s 15 millones de dólares en seguridad durante 2025 en Hispanoamérica y ahora busca ampliar la coordinación entre su tecnología y las autoridades mediante una integración con Axon 911, que permite compartir información sobre posibles incidentes con los servicios de seguridad pública.
“Nosotros no queremos que la inteligencia artificial reemplace a las personas, sino que complemente justamente para hacer algo mucho más rápido, mucho más eficiente”, explicó Pablo Lamuralgia, director de Seguridad para Latinoamérica de DiDi, en entrevista con El Cronista.
La nueva herramienta comenzó a operar en la Ciudad de México, donde la empresa trabaja con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). El objetivo es que una anomalía detectada durante un recorrido pueda ser evaluada por personal especializado y, cuando corresponda, comunicada a las autoridades para facilitar una intervención oportuna.
Lamuralgia señaló que aún no cuenta con el monto exacto de cuánto ha invertido DiDi en materia de seguridad en Hispanoamérica; el dato será compartido a comienzos del próximo año.

De la detección de anomalías a la respuesta de las autoridades
El sistema funciona de manera continua durante los viajes, sin que el conductor o el pasajero tengan que activar una función adicional. Los modelos analizan variables espacio-temporales para establecer si el recorrido transcurre con normalidad y generan alertas cuando identifican comportamientos inusuales.
“En cuanto el modelo detecta una anomalía en el viaje, puede ser un desvío de ruta, una prolongación de viaje, genera una alerta”, detalló Lamuralgia.
Sin embargo, una desviación no implica necesariamente que exista una emergencia. El tránsito, las condiciones de circulación y las características de cada horario pueden explicar una parada o un cambio de ruta. Por ello, las alertas pasan por un equipo de seguridad que evalúa el nivel de riesgo antes de decidir si es necesario notificar a las autoridades.
En la Ciudad de México, la coordinación con la SSC permite que los reportes considerados relevantes lleguen directamente a los cuadrantes correspondientes. Según el directivo, el contacto con las autoridades es prácticamente inmediato una vez que se establece la comunicación, aunque la respuesta operativa también depende de las condiciones del momento.
La apuesta consiste en combinar la capacidad de análisis de los algoritmos con la evaluación humana y los recursos de seguridad pública. Para DiDi, esta colaboración es relevante en un entorno en el que los riesgos y las condiciones de seguridad cambian entre países y ciudades.
“Es un ecosistema participativo. Nosotros creemos que es extremadamente importante la participación de todos los sectores”, afirmó el directivo, al referirse a la intervención de pasajeros, conductores, la plataforma y las autoridades.
La empresa prevé extender esta tecnología a otras ciudades y estados de México. Lamuralgia tampoco descartó su expansión internacional.
Más de 40 funciones para pasajeros y conductores
La integración con Axon 911 forma parte de un conjunto de más de 40 funciones de seguridad que DiDi ha desarrollado para sus usuarios. Entre ellas hay herramientas de inteligencia artificial para verificar identidades, analizar patrones de riesgo y reducir la posibilidad de que personas previamente bloqueadas vuelvan a utilizar la plataforma mediante cuentas secundarias o falsas.
En el proceso de registro de conductores, la compañía emplea modelos para revisar documentación y verificar identidades. También utiliza mecanismos biométricos para comprobar que la persona que accede a la plataforma corresponde con la identidad registrada y detectar posibles intentos de eludir bloqueos anteriores.
Del lado de los pasajeros, la empresa cuenta con modelos que analizan información relacionada con el perfil y las condiciones del viaje. Uno de ellos, denominado Hércules, examina los datos y el historial de recorridos para identificar irregularidades y solicitar verificaciones adicionales cuando detecta señales que lo ameritan.
Otro modelo, Klio, analiza variables geográficas y temporales, incluidos los antecedentes de seguridad de las zonas y los horarios. Con base en esa información, puede solicitar una verificación adicional de identidad o realizar validaciones antes de asignar un viaje.
La compañía también dispone de Pitia, una herramienta enfocada en pasajeras mujeres que considera las condiciones geográficas y temporales del recorrido para asignarles conductores con mayor experiencia y trayectoria dentro de la plataforma.
Estas herramientas buscan actuar antes de que se produzca un incidente, aunque su funcionamiento depende de la información disponible y de la evaluación de las señales que identifican los modelos, detalló Lamuralgia.
Otra medida es el código PIN, un mecanismo que permite confirmar que el pasajero y el conductor corresponden al viaje asignado. La herramienta ayuda a reducir las confusiones al abordar un vehículo, particularmente en lugares concurridos como centros comerciales, conciertos y estadios.
Actualmente, el código PIN se activa en alrededor del 95% de los viajes, de acuerdo con Lamuralgia. El directivo señaló que la compañía busca ampliar su cobertura, aunque no precisó cuándo podría alcanzar la totalidad de los recorridos.




