Crecer ya no necesariamente significa contratar más. Esa es una de las apuestas que la inteligencia artificial (IA) está poniendo a prueba en las empresas de servicios tecnológicos y que Xertica.ai busca llevar a su propia operación. La compañía especializada en soluciones de inteligencia artificial generativa y consultoría en la nube prevé crecer cerca de 40% este año mientras utiliza agentes de IA para aumentar la productividad de sus alrededor de 360 empleados.

La meta de la firma es todavía más ambiciosa hacia adelante: triplicar el ingreso generado por cada empleado en los próximos dos años.

Xertica nació enfocada en la transformación hacia la nube y posteriormente amplió su operación hacia datos y machine learning. Desde 2023, la inteligencia artificial se convirtió en uno de sus principales focos de negocio, una evolución que ahora también está modificando su propia estructura operativa.

“Antes necesitabas 12 personas para un proyecto, hoy día lo haces con dos más agentes”, dijo Saúl Chrem, fundador de Xertica.ai, al explicar cómo la IA está modificando la estructura de costos y productividad de la compañía, en entrevista con El Cronista.

La transformación es especialmente relevante para empresas cuyo crecimiento estuvo tradicionalmente atado a sumar trabajadores. En el caso de Xertica, la inteligencia artificial comenzó como parte de su oferta para clientes, pero ahora también está modificando la manera en que la propia compañía trabaja.

“Ha pasado de ser algo que vendíamos a algo que está transformando la forma en la que operamos”, señaló Chrem.

Saúl Chrem, CEO de Xertica.ai | Foto: Cortesía
Saúl Chrem, CEO de Xertica.ai | Foto: Cortesía

La empresa ya cuenta con unos 60 agentes corporativos y promueve que sus empleados desarrollen agentes propios para complementar sus actividades. El propio Chrem trabaja diariamente con seis agentes y asegura que reserva las primeras dos horas de su jornada para hacerlo.

“Yo no tengo reuniones con personas, trabajo con mis seis agentes manejando mi día”, contó.

El objetivo no es sólo hacer más con menos recursos. Para el fundador de Xertica, la verdadera transformación ocurre cuando las compañías modifican sus procesos y la forma en que trabajan, en lugar de limitarse a incorporar herramientas de IA.

“Esto no es un tema de tecnología, es un tema de transformación de la empresa”, sostuvo.

La compañía corrió un estudio de la mano de la organización de emprendedores Endeavor en titulado Mexico AI Pulse: de adopción ad-hoc a ejecución organizacional. Cómo las organizaciones mexicanas están construyendo capacidades de inteligencia artificial en el que se muestra que aunque el 55% de las personas encuestadas reporta usar herramientas de IA de forma constante, solo el 31.1% de las organizaciones alcanza una integración amplia.

Xertica ha duplicado su tamaño durante los últimos tres años y espera mantener el ritmo de expansión durante los próximos dos. La compañía no revela sus cifras de facturación, pero anticipa un crecimiento cercano a 40% para 2026, en un mercado donde empresas privadas y gobiernos están buscando pasar de experimentar con inteligencia artificial a obtener resultados concretos.

El cambio también plantea una nueva competencia dentro de las organizaciones. Chrem considera que el riesgo para los trabajadores no proviene necesariamente de que una IA ocupe su puesto, sino de que otra persona consiga ser mucho más productiva utilizándola.

“La inteligencia artificial no reemplaza puestos de trabajo, automatiza tareas”, afirmó ante la pregunta que se repite constantemente: ¿la IA nos dejará sin trabajo?.

Para Xertica, la apuesta es que esa productividad termine modificando la ecuación laboral: más capacidad de producción con menos horas y, eventualmente, mayor valor generado por cada trabajador.