

Grupo Bimbo logró sortear un entorno de consumo débil en los mercados donde opera y, además, encontró un impulso adicional en el primer trimestre de 2026 con la venta de su participación minoritaria en Grupo La Moderna.
Diego Cuevas, director financiero de la compañía, detalló que la operación correspondió a la desinversión de cerca del 4% en La Moderna y su vinculada Pasta4all. Aunque no se reveló el monto de la transacción, sí tuvo un efecto directo en la rentabilidad del periodo.
“La ganancia o el impacto positivo en el EBITDA a nivel de Grupo Bimbo representó aproximadamente 50 puntos básicos”
A nivel anual, el impacto será más acotado —de entre 10 y 13 puntos básicos—, aunque suficiente para respaldar la mejora en la guía de rentabilidad de 2026.
Cuevas agregó que México mantuvo un desempeño estable, apoyado también por este efecto extraordinario. “Se refleja en nuestros resultados”, dijo.
Bimbo y La Moderna mantienen una relación desde 2007, cuando la panificadora adquirió el 50% de una fábrica de galletas, misma que aún mantiene. Al cierre de 2025, la inversión en La Moderna ascendía a MXN $418,117, mientras que en Pasta4all era de 105,207 pesos.
Bimbo con enfoque estratégico
La desinversión se alinea con una estrategia de reasignación de capital, enfocada en priorizar negocios con mayor potencial de crecimiento y eficiencia, sin frenar su expansión. En esa línea, durante el trimestre la compañía anunció la adquisición de Bonel, en Túnez, líder en croissants individuales.
“Esta adquisición complementa nuestras operaciones actuales y refuerza nuestra estrategia de buscar oportunidades específicas”, señaló Alejandro Rodríguez, director ejecutivo.
En términos financieros, Bimbo reportó ingresos por MXN $100,318 millones en el primer trimestre, una caída de 3% anual. En contraste, la utilidad neta mayoritaria creció 32.2%, a 2,361 millones de pesos.
El flujo operativo ajustado (UAFIRDA) alcanzó u$s 14,036 millones, un incremento de 9.7%, según su reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.
Presiones inflacionarias
Hacia adelante, la compañía anticipa un entorno con presiones inflacionarias, principalmente en costos. Frente a ello, apuesta por un portafolio más flexible.
“Estamos ofreciendo más productos de valor agregado, así como opciones que apoyan la asequibilidad”, indicó Cuevas.
Analistas de Barclays mantienen una visión positiva sobre la emisora. Estiman un precio objetivo de 74 pesos por acción, lo que implicaría un potencial de alza cercano al 26% frente al nivel observado el 5 de mayo.


