

Seis bancos que operan en México obtuvieron la calificación máxima de 100 puntos en la evaluación de calidad de la información correspondiente a enero de 2026, realizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Las instituciones que alcanzaron la puntuación perfecta fueron Banamex, BBVA México, Banorte, Revolut, Openbank y Barclays, de acuerdo con el reporte del regulador.
La evaluación mide la calidad, consistencia, oportunidad y precisión de la información que las instituciones financieras reportan periódicamente a la CNBV, datos que permiten a la autoridad supervisar el funcionamiento del sistema bancario.
Una calificación de 100 puntos implica que el banco entregó sus reportes regulatorios sin inconsistencias, errores o retrasos, mientras que puntuaciones menores reflejan observaciones en la calidad de la información o en los tiempos de entrega.
Bancos con evaluación intermedia
En un segundo grupo se ubicaron las instituciones con calificación de 90%, nivel considerado intermedio dentro de la evaluación. En este segmento se encontraron HSBC, Multiva, Inbursa y Ualá.
Instituciones con menor calificación
La CNBV también identificó a tres bancos con calificación de 80%, nivel que se ubicó en el rango más bajo dentro de la medición. En este grupo se encontraron Bancoppel, Santander y Kapital.
Captación bancaria crece en enero
En paralelo al monitoreo de la calidad de la información bancaria, los datos del regulador también mostraron la evolución del ahorro en el sistema financiero.
La captación total de los bancos en México alcanzó MXN$ 9,359 millones en enero de 2026, lo que representó un incremento anual de 4.6% frente a los MXN$ 8,948 millones registrados en el mismo mes de 2025.
El aumento implicó MXN$ 411 millones adicionales en los recursos captados por la banca respecto al mismo periodo del año anterior.
La captación bancaria es el proceso mediante el cual las instituciones financieras reciben recursos del público, tanto de personas como de empresas, a través de productos de ahorro, convirtiéndose en depositarios de esos fondos.
Este mecanismo constituye la base de la intermediación financiera, ya que los bancos pagan intereses a los ahorradores por resguardar su dinero y posteriormente utilizan esos recursos para otorgar créditos y financiamiento dentro de la economía.















