

La realidad alcanzó al Banco de México (Banxico), pues reconoció que hubo ajustes al alza para la inflación general que vendrá para el segundo y tercer trimestre de este año, aunque insiste en que el indicador regresará a 3% el año que entra.
En las minutas de la última reunión de política monetaria, el organismo que dirige Victoria Rodríguez Ceja señaló que el índice de precios es presionado por la inflación no subyacente, es decir, la de los precios más volátiles, como los alimentos o los energéticos.
Durante los primeros cuatro meses del año, los precios de productos como el jitomate, el limón o el chile han presentado fuertes incrementos, debido a una reducción en la producción y problemas de seguridad.
En este sentido, el Banxico señala que en el actual contexto existen cinco potenciales riesgos que podrían acelerar la inflación, que incluyen disrupciones por las políticas comerciales, o bien, un impacto inflacionario por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
En segundo término, advirtió sobre la persistencia de la inflación subyacente, a lo que se sumaron presiones en los costos para los productores, una eventual depreciación del peso y hasta afectaciones climáticas, que pueden incluir el fenómeno de “El Niño”.
¿Hacia dónde va la inflación?
Las evidencias que tiene el Banco de México sobre el futuro de la inflación no son buenas, pues todos los indicadores aumentaron.
Por principio de cuentas, la encuesta de abril del Banxico entre especialistas del sector privado espera que la inflación general cierre el año en 4.38%, mientras que en enero, el pronóstico era de 4%.
En este mismo sentido, los expertos subieron la expectativa para el indicador de la canasta de precios más constante, es decir, la subyacente, que pasó de 4.17% a 4.19%. Y para el cierre del año que entra, la expectativa aumentó de 3.75% a 3.8%.
Los especialistas prevén que este será el mismo escenario de la inflación para los próximos cuatro años, y solo bajaría ligeramente a partir del quinto año, para ubicarse en 3.7%.
Pese a ello, el Banxico insiste en que la inflación convergerá hacia su objetivo el año que entra.
El Banco de México tiene como objetivo puntual que la inflación se ubique en 3%, con un rango de tolerancia de un punto porcentual, es decir, entre 2% y 4%.




