

México mantiene una paradoja en el sector manufacturero, pues si bien se mantiene como un país atractivo para la inversión, la incertidumbre alrededor del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) tiene congeladas las inversiones para impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial, señaló la consultora KPMG.
En entrevista con El Cronista, Mario Hernández, especialista en el segmento IMMEX de KPMG, señaló que la falta de certeza no solo detiene la llegada de nuevas empresas sino que limita la innovación en las manufactureras que ya tienen presencia en el país.
Para el experto, la manufactura pasa por una situación complicada, derivada de entorno geopolítico y la guerra comercial.

“Uno de los sectores que usualmente más invierten en tecnología, como automatización, robótica, procesos híbridos de manufactura, digitalización de información, uso intensivo de datos, pues es en manufactura, porque al final de cuentas, pues todos los bienes que usamos en nuestra vida diaria, pues vienen de este sector”, comentó.
Mario Hernández señala que la manufactura en el país se divide en dos segmentos: la inversión nacional y la extranjera.
“En la parte que yo veo de inversión extranjera, se está utilizando mucho el tema de inteligencia artificial en automatización de procesos, en uso de robots, en uso de sistemas híbridos, así como en mantenimiento de equipo, edificios, control de energía, eliminación de defectos, eliminación de scrap o controles de calidad”, dijo.
El uso de la inteligencia artificial, aseguró, permite a las empresas mejorar los costos y la eficiencia de sus operaciones.
“Aquí el reto que usualmente vemos es que son inversiones de largo plazo, porque no se puede pasar de proceso de mano de obra intensiva a procesos automatizados de la noche a la mañana: requiere una inversión muy fuerte y de largo plazo, que implican transición, capacitación de personal o el establecimiento de métricas para supervisión de resultados”, refirió.
Por el momento, dijo Mario Hernández, la manufactura mexicana todavía no está acelerando la automatización como ocurre en plantas de Estados Unidos o Europa.
“En México es más una combinación, todavía muchos procesos de mano de obra intensiva, pero ya algunos de híbridos,donde trabajan de manera conjunta humanos y robots”, comentó.
La falta de certeza en el entorno de inversión causa que la adopción de la IA en la manufactura mexicana sea de apenas 4%, lo que se compara con otras regiones, donde el avance es de hasta 30%.



