La industria automotriz de Norteamérica emitió una alerta frente a la revisión del T-MEC prevista para julio de 2026. Siete de las principales asociaciones del sector en Estados Unidos pidieron al gobierno de Donald Trump mantener intacto el acuerdo comercial con México y Canadá, al advertir que fragmentarlo pondría en riesgo la competitividad regional frente al avance de Asia y Europa.

De acuerdo con un reporte de Reuters, las organizaciones enviaron una carta al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en la que sostienen que extender el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá permitirá preservar a Norteamérica como una plataforma industrial relevante “en un momento de cambios tecnológicos acelerados y competencia internacional cada vez más intensa”.

Las agrupaciones representan a fabricantes como General Motors, Volkswagen, Toyota, Hyundai y Tesla, además de concesionarios y productores de autopartes.

En la carta, citada por Reuters, alertaron que dividir el T-MEC en acuerdos separados elevaría la carga regulatoria, complicaría las cadenas de suministro y erosionaría el modelo de integración industrial construido durante más de tres décadas bajo el TLCAN y posteriormente el T-MEC.

El posicionamiento llega a menos de dos meses de la revisión sexenal obligatoria del tratado, programada para el 1 de julio. Washington y Ciudad de México ya acordaron abrir negociaciones bilaterales formales durante la semana del 25 de mayo en la capital mexicana.

La presión de la industria ocurre además en medio de un entorno comercial más hostil. Desde 2025, Trump impuso aranceles de 25% a las importaciones automotrices bajo argumentos de seguridad nacional. Aunque posteriormente Washington pactó tarifas preferenciales con Japón, la Unión Europea, Corea del Sur y Reino Unido, varios vehículos enviados desde México terminaron enfrentando condiciones menos competitivas que algunos modelos asiáticos o europeos.

El tema preocupa especialmente porque la manufactura automotriz regional opera como un engranaje trinacional. Bajo las reglas actuales del T-MEC, un vehículo debe tener alrededor de 75% de contenido regional para acceder a beneficios arancelarios. La industria sostiene que modificar abruptamente esas reglas podría encarecer la producción y desincentivar nuevas inversiones.

Diversos centros de análisis en Washington han advertido que la revisión de 2026 será una de las negociaciones comerciales más delicadas para América del Norte desde la sustitución del TLCAN. El Center for Strategic and International Studies (CSIS) considera que el escenario más probable es una renovación “dolorosa”, con ajustes en reglas de origen, energía y control de insumos provenientes de China, pero evitando una ruptura completa del acuerdo.

Para México, el desenlace será clave. La industria automotriz representa cerca de una tercera parte de las exportaciones manufactureras del país y es uno de los pilares del fenómeno de nearshoring que ha impulsado inversiones millonarias en los últimos años.