

La reserva de Petróleos Mexicanos (Pemex) destinada a cubrir pensiones, jubilaciones y otras prestaciones laborales aumentó 19.3% anual al cierre de 2025, al pasar de MXN$ 1,232 millones en diciembre de 2024 a MXN$ 1,470 millones, de acuerdo con su reporte financiero al cuarto trimestre.
El incremento representó MXN$ 238 millones adicionales en las obligaciones que la empresa reconoce para cubrir los beneficios de sus trabajadores actuales y retirados.
Estas reservas corresponden al rubro de beneficios a empleados, que incluye pensiones, jubilaciones, servicios médicos y otras prestaciones laborales de largo plazo que la empresa deberá cubrir en los próximos años.
Debido a que Pemex es una empresa productiva del Estado, este tipo de obligaciones es relevante para sus finanzas, ya que refleja compromisos laborales que deberán pagarse en el futuro y que forman parte de los pasivos asociados a su plantilla de trabajadores y jubilados.
Beneficios laborales presionan resultados de la petrolera
Además del aumento en las reservas, el reporte financiero señaló que el costo neto del periodo por beneficios a empleados aumentó en MXN$ 11.8 mil millones, lo que también incidió en los resultados operativos de la petrolera.
Pemex explicó que parte de este efecto se originó por pérdidas actuariales relacionadas con los beneficios a empleados, derivadas principalmente de la reducción en la tasa de descuento utilizada para calcular el valor presente de las obligaciones laborales.
Esta tasa pasó de 11.28% en 2024 a 9.95% en 2025, lo que elevó el valor financiero de las pensiones y jubilaciones que la empresa deberá cubrir en el futuro.
En su reporte anual, la petrolera registró una pérdida integral de MXN$ 281.4 mil millones en 2025, menor a la pérdida de MXN$ 487.3 mil millones reportada en 2024, aunque el resultado estuvo influido por los ajustes en la valuación de los beneficios laborales.
De acuerdo con especialistas, el tamaño de las obligaciones laborales sigue siendo un factor relevante en las finanzas de Pemex, debido a que los compromisos de pensiones y jubilaciones forman parte de los pasivos que la empresa deberá cubrir en el largo plazo.
Reforma de Sheinbaum podría impactar pensiones de extrabajadores de Pemex
El debate sobre las pensiones en el sector público se da en medio de la propuesta de reforma constitucional enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al Senado de la República, que busca establecer un tope a las jubilaciones financiadas con recursos públicos.
De acuerdo con integrantes de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros, al menos 24 mil jubilados de Pemex podrían verse afectados por la iniciativa.
La propuesta establece que ningún exfuncionario público reciba pensiones que superen la mitad del salario de la presidenta, que actualmente asciende a 134 mil 290 pesos mensuales.
La iniciativa plantea reformar el artículo 127 de la Constitución y aplicaría principalmente a extrabajadores de empresas públicas del Estado como Pemex o la Comisión Federal de Electricidad (CFE), aunque su alcance se extendería a funcionarios de los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal.
El tope a las jubilaciones aplicaría a personal de confianza de organismos descentralizados y empresas públicas del Estado, así como a sociedades nacionales de crédito, empresas de participación estatal mayoritaria, fideicomisos públicos constituidos como entidades paraestatales y administraciones paraestatales y paramunicipales.
La iniciativa establece que estos cambios no aplicarán a pensiones de las Fuerzas Armadas, ni a jubilaciones derivadas de aportaciones voluntarias en cuentas individuales administradas por las Afores, ni a sistemas de ahorro complementarios financiados por sindicatos.
En la exposición de motivos se argumenta que en algunos sistemas de pensiones financiados con recursos públicos, particularmente en el sector paraestatal, se han detectado percepciones consideradas desproporcionadas frente al promedio de ingresos de la población mexicana.




