

El peso mexicano se depreciaba frente al dólar la mañana del miércoles, presionado por un fortalecimiento global de la divisa estadounidense tras señales más restrictivas de la Reserva Federal, mientras los inversionistas asimilaban un nuevo descenso de la inflación en México.
El tipo de cambio cotizaba en 17.6173 pesos por dólar, una depreciación de 0.37% para la moneda mexicana respecto al cierre previo, de acuerdo con datos de Bloomberg (Ciudad de México 9:19 horas). Durante las operaciones nocturnas, el peso fluctuó entre un máximo de 17.6764 y un mínimo de 17.5392 unidades por dólar.
La caída del peso coincidió con un avance de 0.22% del Índice Dólar, que se ubicó en 101.63 puntos, su nivel más alto desde noviembre de 2025, reflejando una mayor demanda por activos refugio.
“El tipo de cambio USD/MXN presenta sesgo alcista ante el sólido comportamiento del billete estadounidense, derivado del latente entorno global de aversión al riesgo”, escribieron analistas de Monex en una nota.
La Reserva Federal y Japón detrás de la caída del peso mexicano
Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, señaló que el impulso para el dólar provino de un tono más restrictivo por parte de la Reserva Federal y de las expectativas del mercado de que el banco central estadounidense podría realizar dos incrementos de 25 puntos base a su tasa de interés en 2027.
A ello se suman especulaciones sobre una posible intervención de las autoridades japonesas para frenar la depreciación del yen, un escenario que podría reducir el atractivo de estrategias de carry trade financiadas con la moneda asiática.
“El yen japonés es una de las principales divisas utilizadas para financiar inversiones en divisas de mayor rendimiento, como el peso mexicano, por lo que la posibilidad de apreciación del yen ante una intervención agresiva de las autoridades en Japón incentiva el cierre de posiciones de carry trade”, explicó Siller.
Inflación en México se desacelera
En el ámbito local, los inversionistas también evaluaron un reporte de inflación mejor a lo esperado. El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una variación quincenal negativa de 0.11% durante la primera mitad de junio, mientras que la inflación anual se desaceleró a 3.55%, desde 3.94% en mayo.
La inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la tendencia de los precios, aumentó 0.19% quincenal y se ubicó en una tasa anual de 4.12%, manteniéndose por encima de la inflación general.
Analistas de Kapital Grupo Financiero calificaron el dato como “positivo” debido a que confirma la trayectoria descendente de la inflación general, aunque advirtieron que persisten presiones en algunos componentes de servicios.
“Esto sugiere que, aunque las presiones inflacionarias se han moderado, el proceso de convergencia no está completamente consolidado”, señalaron en un reporte.



