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Las apuestas por un peso más fuerte comienzan a perder tracción entre los inversionistas en la Bolsa Mercantil de Chicago (CME por sus siglas en inglés).

Al cierre de la semana pasada, las posiciones netas especulativas se desaceleraron a 85,000 contratos netos largos no comerciales, una contracción de 6.1% frente a los 90,600 de la semana previa, de acuerdo con datos de Bloomberg. Con ello, se registró el tercer retroceso consecutivo al 13 de febrero.

El ajuste respondió, principalmente, a un incremento en los contratos a favor de la depreciación del peso, que pasaron a -43,409 desde -41,800 contratos cortos no comerciales, es decir, 1,609 posiciones adicionales en contra de la divisa mexicana.

“Los operadores están desacumulando posiciones largas, ya sea recogiendo ganancias tras apreciaciones previas del peso o reduciendo exposición ante mayor incertidumbre macro”, explicó Gerardo Ferreira, FX Risk Manager en Amius.

Durante la semana del 12 al 16 de febrero —periodo al que corresponden los datos— el tipo de cambio se apreció 0.33%, al pasar de 17.2260 a 17.1683 pesos por dólar, según información de Bloomberg. En el mismo lapso, el índice dólar —que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas desarrolladas— retrocedió marginalmente 0.01%.

Ferreira explicó que el repunte en contratos cortos podría estar vinculado a una toma de utilidades o a una mayor cautela por parte del mercado.

“El aumento en contratos cortos indica que algunos participantes están abriendo posiciones bajistas o ajustando coberturas ante una posible debilidad del peso”

Gerardo Ferreira, FX Risk Manager en Amius.

Si bien el volumen de posiciones a favor de la depreciación aún es acotado, la tendencia al alza refleja una creciente precaución ante posibles ajustes en expectativas de tasas o choques externos. El contexto incluye una inflación subyacente elevada, la pausa de Banxico en el ciclo de recortes y señales mixtas en la actividad económica.

“En un entorno de datos macro mixtos y política monetaria cauta, el balance apunta a un peso con menor exposición especulativa y mayor sensibilidad a nuevos indicadores o eventos globales”, refirió.

¿'Superpeso’ rumbo a los 18?

La prolongada apreciación del llamado ‘superpeso’ no cambia, por ahora, el escenario base de Banorte. El banco anticipa una segunda mitad de 2025 más desafiante para la moneda mexicana.

Entre los factores de riesgo destacan la agenda geopolítica —con elecciones intermedias en Estados Unidos y procesos en América Latina— en un entorno de elevada fragmentación política y social. A ello se suman los desafíos de los bancos centrales frente a persistentes presiones inflacionarias y, en el ámbito local, las negociaciones del T-MEC.

“Si bien la economía global podría mostrar resiliencia relativa, los riesgos de estanflación, la fragmentación del comercio internacional y una creciente polarización geopolítica seguirán representando vientos en contra para el crecimiento”, señalaron analistas de Banorte.