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El Foro Económico Mundial reunirá estos días de enero a Donald Trump, Javier Milei y Gustavo Petro en un escenario de tensiones geopolíticas y reacomodo ideológico, encabezando la delegación de líderes de Estado y gobierno de América Latina.

Pero en esta edición del foro de Davos tampoco se verá la presencia de la contraparte mexicana, pues Claudia Sheinbaum declinó desde diciembre de 2025 asistir. Sheinbaum siguió el mismo playbook que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, al no aceptar ir al WEF, argumentando preferir quedarse en México a atender temas de la agenda interna.

De hecho, la última presencia en Davos de un mandatario mexicano fue en 2014, cuando Enrique Peña Nieto acudió a presentar su “Pacto por México”. Previamente, Felipe Calderón estuvo en el WEF de 2012 y Vicente Fox en el de 2013.

El simbolismo

El Foro Económico Mundial de Davos 2026 se perfila como uno de los encuentros más cargados de simbolismo político de los últimos años: Trump regresará a la cita alpina al frente de una de las delegaciones más numerosas, en un intento por explicar su doctrina y políticas recientes que han generado un clima de fragmentación geopolítica regional y global.

A su lado aparecerá el presidente argentino Javier Milei, prevé amplificar su mensaje de shock liberal, centrado en reformas promercado y desregulación, así como en el rol de Argentina como proveedor energético —en particular de GNL a partir de Vaca Muerta—.

El tercer vértice de este triángulo latinoamericano en Davos será el colombiano Gustavo Petro, quien llega al foro tras semanas de fricción diplomática con Washington.

Medios y analistas anticipan que un eventual encuentro cara a cara entre Trump y Petro podría convertirse en uno de los momentos más tensos de la reunión, dada la agenda cruzada sobre Venezuela, seguridad regional y clima.

La silla vacía

En contraste con esta alta exposición de líderes latinoamericanos, la ausencia de Sheinbaum la deja fuera de la foto de familia de jefes de Estado en un contexto en el que podría empujar de viva voz la agenda de comercio y política exterior de México, temas que no serán defendidos directamente por la mandataria mexicana en los paneles de alto nivel del WEF.

A pesar de la ausencia presidencial, México tendrá presencia institucional mediante una delegación de funcionarios y empresarios que busca promover el Plan México y detallar oportunidades en infraestructura, energía limpia y nearshoring.

Si bien en distintos medios se habla de la presencia de Marcelo Ebrard, en su oficina de prensa de la Secretaría de Economía no se había confirmado su viaje (al medio día de este martes 13 de enero).