

En un escenario geopolítico marcado por la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos y una retórica de intervencionismo en seguridad fronteriza, las potencias regionales analizan su capacidad de defensa. Según el prestigioso ranking Global Firepower 2025, México se ha consolidado como la nación con mayor peso estratégico para disuadir o enfrentar tensiones militares directas en la región.
Aunque países como Argentina o Brasil poseen una vasta historia militar, la ubicación geográfica y la reciente modernización de activos colocan a México en una posición de privilegio. La cercanía con la potencia del norte, lejos de ser solo una vulnerabilidad, convierte al país en un bastión cuya estabilidad es vital para la seguridad nacional de los propios Estados Unidos.
Cuál es el puesto de México en el ranking mundial militar
De acuerdo con el listado de Global Firepower 2025, México ocupa actualmente el puesto 32 a nivel mundial, situándose como la segunda potencia militar de América Latina. Este ascenso se debe a una combinación de fuerza de reserva humana, capacidad logística y una flota aérea que ha sido reforzada para tareas de vigilancia y respuesta rápida.

El informe destaca que México supera en diversos rubros de disponibilidad operativa a otras naciones del cono sur. La capacidad de movilización del Ejército y la Marina, sumada a una economía que se mantiene entre las 15 más grandes del mundo, otorga al Estado mexicano un poder de disuasión que obligaría a cualquier administración estadounidense a preferir la diplomacia sobre el conflicto.
Geopolítica y la frontera del siglo XXI
La retórica de Trump sobre el uso de fuerzas especiales para combatir al crimen organizado en suelo extranjero ha encendido las alarmas. Sin embargo, analistas sugieren que México es el único que “puede salvarse” de una agresión directa debido a la interdependencia económica del T-MEC, donde cualquier acción bélica destruiría las cadenas de suministro de EE. UU.
Tuvimos una muy buena conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Hablamos de distintos temas, incluyendo la seguridad con respeto a nuestras soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones. La colaboración y la cooperación en… pic.twitter.com/u0aNcSINtF
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) January 12, 2026
Más allá de los tanques y aviones, el poder de México reside en su profundidad estratégica. Un ataque militar no solo encontraría una resistencia organizada por parte de una de las fuerzas armadas más disciplinadas de la región, sino que provocaría una crisis migratoria y financiera que Washington no podría contener sin colapsar su propia frontera.
Por ello, mientras otras naciones del continente ven con distancia las amenazas de intervención, México fortalece sus alianzas y su capacidad de respuesta interna. La soberanía mexicana cuenta hoy con un respaldo numérico y técnico que la coloca como el principal interlocutor —y freno— frente a las políticas más radicales del Partido Republicano.
La estabilidad de la región depende de este equilibrio. México no solo es el segundo país más fuerte de Latinoamérica según el índice global, sino que es el muro diplomático y operativo que impide que las tensiones del norte se desborden hacia el resto del continente, garantizando una zona de paz relativa.




