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En los últimos años, el uso de aplicaciones de navegación como Waze o Google Maps se volvió prácticamente imprescindible para conducir en ciudades con alto tráfico. Sin embargo, esta dependencia tecnológica también trajo un problema creciente: la distracción al volante.

En el Estado de México, las autoridades de tránsito endurecieron la interpretación de las normas viales para incluir no solo el uso del teléfono celular, sino también la manipulación de sistemas de navegación mientras el vehículo está en movimiento.

Esto significa que acciones tan comunes como ajustar una ruta, buscar una gasolinera o cambiar el destino en pleno trayecto pueden considerarse una infracción. Aunque muchos conductores creen que el GPS está “permitido sin restricciones”, la realidad legal es más estricta: lo que se sanciona no es la herramienta, sino el hecho de interactuar con ella mientras se conduce.

El reglamento no prohíbe el uso de sistemas de navegación, pero sí penaliza la interacción con el dispositivo mientras el vehículo está en marcha. Fuente: Shutterstock
El reglamento no prohíbe el uso de sistemas de navegación, pero sí penaliza la interacción con el dispositivo mientras el vehículo está en marcha. Fuente: Shutterstock

El GPS no está prohibido, pero usarlo mal sí puede ser una infracción

Uno de los principales puntos de confusión entre los automovilistas es pensar que la multa se aplica por “usar GPS”. En realidad, el reglamento de tránsito no prohíbe el uso de sistemas de navegación, ya que estos son considerados herramientas útiles para la conducción.

El problema aparece cuando el conductor manipula el dispositivo mientras el vehículo está en movimiento. Esto incluye acciones como tocar la pantalla del celular, deslizar el mapa, reconfigurar una ruta o escribir un nuevo destino sin detenerse. Estas acciones se consideran distractores directos, ya que desvían la atención del camino y aumentan el riesgo de accidentes.

Las autoridades equiparan esta conducta con el uso del teléfono móvil, ya que ambos implican la misma pérdida de concentración. En la práctica, basta con que un oficial observe que el conductor está interactuando con la pantalla para que pueda levantarse una infracción de tránsito.

Multas variables según el historial del conductor y el nivel de reincidencia

La sanción económica por este tipo de infracción no es fija. En el Estado de México, las multas se calculan con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que hace que el monto pueda variar dependiendo de la situación del conductor.

En términos generales, las penalizaciones pueden ir desde niveles moderados hasta cifras más altas si el conductor ya tiene antecedentes de infracciones sin pagar. Esto significa que no solo se evalúa la falta en sí, sino también el comportamiento previo del automovilista.

Para evitar sanciones, las autoridades recomiendan programar el viaje antes de conducir y evitar cualquier ajuste en movimiento.
Para evitar sanciones, las autoridades recomiendan programar el viaje antes de conducir y evitar cualquier ajuste en movimiento.Magnific

Cómo usar el GPS sin exponerte a multas ni riesgos en la carretera

La clave para evitar sanciones no es dejar de usar GPS, sino aprender a utilizarlo correctamente. Las autoridades recomiendan que toda la configuración del viaje se realice antes de arrancar el vehículo: destino, rutas alternativas, paradas intermedias y preferencias de navegación deben quedar definidas previamente.

Si durante el trayecto surge la necesidad de modificar la ruta, la única forma segura y legal de hacerlo es detener el automóvil en un lugar permitido y completamente seguro. Solo entonces se debe interactuar con el dispositivo.

Además, cada vez más conductores optan por soportes fijos para el celular, colocados a la altura del tablero, lo que permite visualizar indicaciones sin necesidad de sostener el dispositivo. Aun así, esto no elimina la regla principal: cualquier interacción manual con la pantalla mientras se conduce sigue siendo considerada una distracción.