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Investigadores australianos describieron oficialmente una nueva especie de pez pipa fantasma cubierta de finos filamentos que le dan un aspecto desgreñado y la hacen casi invisible entre las algas del fondo marino.

La especie fue bautizada como Solenostomus snuffleupagus en honor a Mr. Snuffleupagus, el personaje peludo de Barrio Sésamo. El hallazgo fue publicado en el Journal of Fish Biology.

Descubren una nueva especie de pez que parece tener pelo y lleva el nombre de un personaje de Barrio Sésamo

El Solenostomus snuffleupagus mide apenas 34 milímetros y vive en arrecifes de coral del suroeste del Pacífico, incluyendo la Gran Barrera de Coral, Papúa Nueva Guinea, Nueva Caledonia, Fiyi y Tonga, a profundidades de entre 5 y 31 metros.

Su rasgo más llamativo son los filamentos que cubren su cuerpo, especialmente densos en el hocico, las mandíbulas, la cabeza y los extremos de las aletas. No se trata de pelo en sentido estricto, sino de prolongaciones de la piel que imitan las algas rojas filamentosas entre las que se oculta.

El rasgo más llamativo son los filamentos que cubren su cuerpo que son prolongaciones de la piel que imitan las algas rojas filamentosas.
El rasgo más llamativo son los filamentos que cubren su cuerpo que son prolongaciones de la piel que imitan las algas rojas filamentosas.David Harasti - Journal of Fish Biology

Su coloración habitual es anaranjada o rojiza, aunque los buzos han documentado ejemplares verdes en Australia y parejas de color púrpura en Papúa Nueva Guinea. Esa variabilidad le permite adaptarse al color de las algas predominantes en cada zona.

A pesar de ser observable con regularidad desde 2005 en los arrecifes australianos, solo existen dos ejemplares preservados en colecciones científicas de todo el mundo: uno en el Museo Australiano de Sídney y otro en el Museo del Territorio del Norte.

La nueva especie de pez fue bautizada como Solenostomus snuffleupagus en honor a Mr. Snuffleupagus, el personaje peludo de Barrio Sésamo
La nueva especie de pez fue bautizada como Solenostomus snuffleupagus en honor a Mr. Snuffleupagus, el personaje peludo de Barrio SésamoDavid Harasti - Journal of Fish Biology

Qué hace única a esta especie

Los investigadores utilizaron microtomografía computarizada para estudiar la anatomía del pez sin dañar los especímenes y encontraron diferencias estructurales claras respecto a sus parientes más cercanos.

La nueva especie tiene 36 vértebras, más que cualquier otra del género, y presenta dos huesecillos con forma de ancla en las bases de sus aletas, mientras que la especie con la que se la había confundido durante décadas —el Solenostomus paegnius— tiene tres. También se detectó un dimorfismo sexual en una cresta ósea del cráneo que funciona de manera inversa a la de su especie hermana.

El análisis de ADN mitocondrial confirmó que la distancia genética entre ambas especies es del 22%. Aplicando los cálculos estándar de evolución molecular, los científicos estimaron que las dos especies se separaron hace aproximadamente 18,3 millones de años, a principios del Mioceno.

Otro hallazgo sorprendente surgió al analizar el contenido estomacal de la hembra estudiada: en su intestino había restos de otro pez de entre 8 y 10 milímetros. Es el primer caso documentado de que un pez pipa fantasma se alimente de otro pez, ya que hasta ahora se creía que su dieta se limitaba a pequeños crustáceos y zooplancton.

La contribución de buzos aficionados para el descubrimiento de la especie

El Solenostomus snuffleupagus pasó décadas sin ser identificado por la ciencia porque su camuflaje es extraordinariamente eficaz y porque sistemáticamente se lo confundía con el S. paegnius. Incluso una figura publicada en el año 2000 bajo otro nombre resultó ser, en realidad, un ejemplar de esta nueva especie.

Su descripción formal no habría sido posible sin la contribución de buzos aficionados que durante años compartieron fotografías en plataformas como iNaturalist y grupos de Facebook. Los propios autores del estudio reconocen que ese archivo de imágenes fue fundamental para documentar la distribución geográfica y la variación de colores de la especie.

Al elevar a siete el total de especies de peces pipa fantasma reconocidas, el hallazgo refuerza una idea que los científicos subrayan en sus conclusiones: incluso en regiones tan estudiadas como la Gran Barrera de Coral, la diversidad marina sigue guardando especies que esperan ser descritas.