

Monterrey se consolidó como la cuna de algunos de los imperios empresariales más poderosos de México. Detrás del desarrollo industrial y económico de Nuevo León —tercer estado que más aporta al PIB nacional, con cerca de 2.5 billones de pesos según cifras del INEGI— se encuentran tres dinastías que construyeron fortunas multimillonarias a través de décadas de visión estratégica y expansión constante.
Estas familias no solo dominan el mercado nacional, sino que lograron posicionar sus marcas en toda Latinoamérica y Estados Unidos, convirtiendo a la capital neoleonesa en un referente de poder económico. Los apellidos Garza Lagüera, González Moreno y Barragán Morales concentran miles de millones de dólares en patrimonio y controlan sectores estratégicos que van desde las bebidas hasta los alimentos de consumo diario.

Los Garza Lagüera: el imperio de Femsa y Oxxo que vale casi 6,000 millones de dólares
La familia Garza Lagüera encabeza la lista como la más rica del norte de México, con una fortuna estimada en 5,841 millones de dólares según Forbes. Su poder económico se sustenta en Femsa, uno de los conglomerados más importantes de América Latina que opera la segunda embotelladora de Coca-Cola más grande del mundo. Pero el verdadero símbolo de su alcance es Oxxo, la cadena de tiendas de conveniencia que supera las 21,000 sucursales distribuidas en México y otros países de la región.
La estrategia de diversificación fue clave para este linaje. A través de su relación con Grupo Alfa —vinculado a la familia Garza Sada— controlan marcas líderes del sector alimenticio como Sigma, FUD, La Villita, Yoplait, Chimex y Nochebuena, consolidando un ecosistema empresarial que toca la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Este modelo de negocios interconectados les permitió no solo mantener su fortuna, sino incrementarla año con año mediante reinversión constante y adquisiciones estratégicas.

González Moreno: los dueños de Maseca que conquistaron el mercado de la harina de maíz
Con un patrimonio de 3,476 millones de dólares, la familia González Moreno domina un producto básico en la mesa de los mexicanos: la harina de maíz.
A través de Gruma, la empresa detrás de la marca Maseca, este clan controla el 51% de las acciones de un negocio que opera 18 plantas productoras en México y expandió su presencia hacia Estados Unidos y Centroamérica.
El éxito de esta familia radica en haber convertido un producto tradicional en un imperio global, llevando la tortilla a mercados internacionales y manteniendo el liderazgo absoluto en un sector altamente competitivo.
Barragán Morales: la dinastía que embotella Coca-Cola y expande su imperio a Estados Unidos
La tercera gran fortuna regiomontana pertenece a la familia Barragán Morales, con un patrimonio cercano a los 3,257 millones de dólares. Su poder se concentra en Arca Continental, una de las principales embotelladoras del sistema Coca-Cola a nivel mundial, con operaciones que abarcan desde México hasta Sudamérica.
Figuras clave como Manuel L. Barragán Morales impulsaron la expansión estratégica de la compañía hacia Estados Unidos en 2017, consolidando una presencia internacional que continúa fortaleciéndose. Este movimiento no solo aumentó el valor de la empresa, sino que posicionó a la familia como jugadores globales en la industria de bebidas. La adquisición de territorios embotelladores en Texas marcó un hito en la historia de la compañía, demostrando que las empresas mexicanas pueden competir y ganar en el mercado estadounidense.




