

Heineken México llega a la edición 2026 del Gran Premio de la Ciudad de México, de la Fórmula 1 que se corre este fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con una agenda de consumo responsable y manejo de residuos, pero sin una meta cuantitativa propia.
La cifra que acompaña la iniciativa, más de 200 toneladas de residuos canalizadas a reciclaje, aprovechamiento o coprocesamiento, corresponde a la estrategia del Gran Premio como organizador. Julieta Barriguete, líder de Sustentabilidad de Heineken México, la describió como un estimado de lo que genera el evento. En 2025, cuando la gestión estuvo solo a cargo del GP, se enviaron 50.8 toneladas a reciclaje.
“No estamos obligados; no es como que haya una obligación de cumplir una meta en específico, sino que es más la convicción”, dijo Barriguete en el marco del primer día de pruebas de la edición 2026 del Gran Premio de México. La especialista en sostenibilidad explicó que la misión de la empresa depende de la coordinación con los organizadores: “Yo no puedo llegar a que me van a dar los residuos a mí; tengo que colaborar con los organizadores, que también tienen su estrategia de sustentabilidad”.
El indicador de éxito, señaló, será el porcentaje de residuos que logre valorizarse. La vocera reconoció que México no tiene infraestructura para cubrir la totalidad: “Sería muy engañoso decir que el 100% es reciclado o reusado”. La compañía no precisó qué porcentaje alcanzó en eventos previos ni cuál busca en el Gran Premio.
Anillos de vuelta al fabricante
El componente más específico es la recolección de los anillos plásticos de sus latas, que Heineken México envía a Hi-Cone, su proveedor, para reincorporarlos a la producción. Los anillos ya contienen plástico reciclado posconsumo, pero Barriguete argumentó que, si se mezclan con el resto del plástico, no regresan a su cadena de origen. “Si el reciclador no tiene el insumo, ¿de dónde saca su materia prima? Ahí está el riesgo de ir a buscar material virgen”, explicó.
En otros festivales, la empresa ha recuperado más de 70,000 anillos. Como es la primera vez que aplica estas iniciativas en el Gran Premio, Barriguete anticipó que esta edición será “un parteaguas” para dimensionar el impacto y ajustar la estrategia. La inversión, añadió, sale de patrocinios orientados a sustentabilidad, sin un porcentaje asignado al GP.
La empresa habilitó una serie de Beer Gardens como zonas de convivencia dentro del Autódromo Hermanos Rodríguez durante los tres días del Gran Premio. La marca los presenta como espacios para descansar entre sesiones, con actividades interactivas y cerveza. Ahí se venden bebidas de su portafolio para consumidores adultos, incluida Heineken 0.0. En esta edición también son el punto de partida de su agenda de sustentabilidad: contarán con islas de acopio donde los asistentes podrán separar los residuos en orgánicos, inorgánicos y vasos, además de pausas de hidratación.
Barriguete dijo que los resultados de esta iniciativa se cuantificarán con los registros de los gestores al cierre del evento.





