

Durante décadas, los mapas ubicaban a la Isla Bermeja a más de 100 kilómetros de la punta noroeste de la Península de Yucatán. Sin embargo, recientes investigaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirman que la isla nunca existió, tratándose simplemente de un error cartográfico.
De haber sido real, habría ampliado la zona marítima bajo jurisdicción de México, lo que impactaría directamente en los acuerdos del Tratado Clinton-Zedillo, firmado entre México y Estados Unidos para delimitar las fronteras marítimas en el Golfo de México.

Qué es la Isla Bermeja y cómo comenzaron los rumores de su existencia
Las primeras referencias a la Isla Bermeja datan del siglo XVI. Según los historiadores, uno de los primeros registros aparece en la cartografía de Portugal. Concretamente, en el mapa de Gaspar Viegas elaborado en 1535. Posteriormente, en 1544, se cree que apareció en el mapa de Sebastián Caboto.
Estas referencias despertaron interés y dieron pie a que durante años fuera mencionada con libros y mapas de navegación, aunque nunca se haya demostrado su existencia física.
Años después, México la relacionó con sus límites marítimos en el Golfo de México, especialmente porque, si existiera, podría ampliar su zona económica exclusiva (ZEE) y los derechos sobre recursos naturales como petróleo y gas. Por eso, aunque la isla nunca fue encontrada, aparecía en mapas oficiales y tratados internacionales.
En otras palabras, la isla pasó de ser un mero misterio cartográfico a un tema estratégico: su existencia o desaparición afectaba directamente los derechos de México sobre amplias áreas del Golfo de México.

¿Por qué desapareció de los mapas oficiales?
Según los registros oficiales, la presencia cartográfica de la Isla Bermeja se mantuvo hasta 1946 en mapas y publicaciones gubernamentales. Sin embargo, a finales de la década de 1990, cuando México negociaba con Estados Unidos la delimitación de la frontera marítima, la isla desapareció de la cartografía oficial.
En 1977, la Secretaría de Marina de México envió un buque para corroborar su existencia. El almirante a cargo del navío informó que no encontraron nada. La inspección, realizada el 5 de septiembre de ese año, abarcó la ubicación teórica de la isla y se efectuó mediante un patrón de búsqueda de 322,5 millas náuticas cuadradas con barrido hidroacústico.
Posteriormente, en 1997, la Secretaría de Marina repitió la verificación con un buque oceanográfico, obteniendo el mismo resultado: la isla no fue localizada en el área asignada.
Dinamitada por la CIA o hundida por un maremoto: las teorías conspirativas que existen detrás de la existencia de la Isla Bermeja
Si bien los teóricos coinciden en que la isla jamás existió y que se trató únicamente de un error cartográfico, surgieron teorías conspirativas que podrían explicar por qué nunca se hallaron pruebas de su presencia. Las más conocidas son:
- Ciertos políticos de México instalaron en la opinión pública que la isla fue hundida por un maremoto, ya que se trataba de un banco de arena o arrecife coralino.
- Abelardo Escobar Prieto, secretario de Reforma Agraria de México, explicó que el derretimiento de los casquetes polares debido por el calentamiento global había provocado un aumento en el nivel del mar, lo que ocasionó que la isla quedara sumergida.
- Según el diputado Elías Cárdenas la isla fue dinamitada por la CIA para que Estados Unidos tuviera ventaja en los Hoyos de Dona.




