Wementoring

Esta es la única estrategia a largo plazo para romper el "techo de cristal"

Las organizaciones aprenden a codiseñar una nueva cultura organizacional donde la diversidad es el valor más destacado

El Womentoring aparece como alternativas para inspirar y brindar herramientas a las mujeres en las complejidades del mundo del trabajo. Está claro que la igualdad de oportunidades no se logra de un día para el otro y que el famoso "techo de cristal" no se rompe con el esfuerzo aislado de las luchas solitarias, por eso el cambio implica rediseñar prácticas desde el corazón de cada empresa.

"Tenemos un modelo de liderazgo que fue formado en la figura masculina, con lo cual deconstruirlo y diseñar uno diverso es el gran desafío en términos organizacionales", resume Virginia Borrajo, fundadora de Estudio Locht y creadora de un programa llamado Womentoring, que surgió con la idea de funcionar como un trampolín hacia la toma de decisiones femenina.

El paradigma patriarcal está todavía presente en las dinámicas de todos los días y las empresas que deciden emprender un cambio de cultura se enfrentan a la tarea de dar visibilidad a aquello que, en apariencia, no es tan simple de detectar, pero que se materializa de distintas formas, sobre todo en el bajo número de mujeres que llegan a puestos de responsabilidad y conducción en las empresas.

Para identificar en la práctica esta metáfora del "Techo de cristal", que aunque no lo parezca ya tiene más de cuatro décadas, Marilyn Loden, autora del libro "Liderazgo Femenino", propone una serie de preguntas: en tu organización, ¿hay varias mujeres en cargos gerenciales?, ¿se les presta atención a sus ideas?, ¿se les respeta igual que a los hombres? Si sos mujer, ¿ves amplias posibilidades de ascenso en la organización? Si la respuesta es no, muy probablemente estemos bajo un techo de cristal.

En esta línea de pensamiento, el womentoring es un modelo de mentoreo que inicia un camino de prácticas éticas y equitativas en la organización. "Recordemos que los modelos organizacionales operan de manera subterránea y se manifiestan en la toma de decisiones con toda su fuerza. Es importante visibilizar estos comportamientos, y operar desde un rol de conciencia para construir una cultura diversa, sustentable y particularmente justa", explica la Borrajo que fue reconocida en el Top5 Mujeres para Argentina de HR Influencer 2020.

Y el trabajo cuenta con cuatro fases. Una es la concientización cultural, luego se seleccionan a las mujeres que participaran (las "mentii") que deberán estar interesadas en hacer carrera de desarrollo organizacional y serán guiadas por mentores internos (tanto hombres como mujeres) que acompañarán en el recorrido a las mentii teniendo el rol de facilitadores del aprendizaje. Después comienza la etapa de formación donde se trabaja el fortalecimiento del rol del mentor, y finalmente se llega a la cuarta y última instancia: el feedforward, un feedback basado en el diseño de conversaciones con propósito que propicien acciones que aumenten el liderazgo de las mujeres.

¿Cómo se llevan a la práctica en el contexto de la pandemia?

La pandemia ha impulsado el talento virtual y posibilitado mejores oportunidades que impactan positivamente en el liderazgo femenino. Por ejemplo: si una mujer es nombrada como líder de un proyecto para un país en el cual no reside, el trabajo remoto posibilita que pueda cumplir con su rol sin necesidad de trasladarse ella y su familia.

¿Qué sensaciones perciben de las participantes: temas que cuesten más trabajar, temas que sean más "sensibles", reticencias o recelos...?

Asumir puestos de liderazgo en las organizaciones implica mayores desafío en el tiempo destinado a cumplir con esas responsabilidades. Aquí la pandemia funciona en doble vía. Por un lado, se ha experimentado un teletrabajo "forzado", sin estar preparados para esto, que provocó un desdibujamiento de los límites de lo privado y lo laboral. Pero por otro lado esta situación hizo evidente la necesidad de incorporar en la agenda de las organizaciones el bienestar laboral como eje básico para la salud y la productividad. Las escenas familiares de madres haciendo malabares para cumplir con las exigencias laborales y su rol materno, quedaron visibilizadas en este contexto.

¿Pudieron constatar en la práctica cambios actitudinales concretos?

Los cambios se dan en la medida donde este dispositivo funcione de manera integral hacia toda la organización, no tiene sentido trabajar sobre los mentii si no se evoluciona el sistema de creencias que está instalado en la organización, y para eso es clave la concientización.

¿Cuáles son las problemáticas más frecuentes que impiden evolucionar?

Sin dudas la cultura, el sistema de creencias que opera sobre el rol de las mujeres, y los sesgos que puede llevar a leer de manera no profunda este aspecto. Hemos sido criados durante décadas donde el rol de la mujer estaba asociado al lugar del cuidado y el hombre asociado a un lugar viril, de poder. Impactar y modificar estereotipos es absolutamente complejo.

"Queda un camino muy grande por recorrer en el mundo de lo masculino, de las creencias asociadas a lo fuerte y a lo débil y los correspondientes roles asociados", desarrolla Borrajo a modo de cierre. "Pero también se trata, explican las especialistas, de hackear nuestros propios modelos mentales y culturales ir más allá de lo masculino y lo femenino", matiza.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios