Entrevista

Esta experta en empleo explica cuál es el peor problema de Argentina para crear trabajo

La CEO de Randstad para la Argentina y Uruguay se refiere a la actualidad del mercado laboral en el ámbito local

Con más de 30 años en la industria de los recursos humanos, Andrea Ávila es actualmente CEO de Randstad para la Argentina y Uruguay. Se trata de una compañía que tiene más de 38.000 empleados en todo el globo; estos proveen Servicios Integrales de RRHH a empresas en 38 países.

Haciendo lo que a las empresas más les cuesta, le ganaron a la inflación argentina

Ávila es abogada por la Universidad Católica Argentina y Magíster en asesoramiento jurídico de empresas por la Universidad Austral (Argentina). Además es presidente de la Mesa Directiva de la Red Argentina del Pacto Global de Naciones Unidas. Además es presidente del Consejo Directivo de la Cámara de Agencias Privadas de Empleo (CAPE) y miembro del board de Endeavor Rosario.

Habló con El Cronista sobre la actualidad de los recursos humanos en todo el mundo, el impacto del trabajo freelance y la actualidad del mercado laboral en la Argentina.

¿Cuáles son las tendencias en búsqueda de empleo en el mundo? ¿Y en la Argentina?

Lo que estamos viendo como fenómeno general, que se está dando con matices locales, pero que es parte de una tendencia global, es una creciente brecha de habilidades que hace que en muchos mercados se dé simultáneamente que hay gente que no consigue un trabajo, pero a la vez muchas empresas no consiguen cubrir todas las posiciones laborales que necesitan.

Eso es algo que como tendencia se está agravando por el impacto de una digitalización, que ahora sí avanza a pasos agigantados, y por la velocidad en la que los conocimientos y las habilidades laborales caducan y se hacen obsoletas.

Por eso la empleabilidad de las personas depende hoy mucho más de su capacidad de aprender e incorporar nuevos conocimientos y ya no tanto de la formación que tuvo o los conocimientos ya adquiridos.

Y la única solución posible, tanto para el descalce de habilidades como para asegurar la empleabilidad de las personas a futuro, tiene que ver con que las personas en particular, pero también los estados, el sistema educativo, y la sociedad en general asimilen el sentido de urgencia de la necesidad de adecuar nuestras habilidades laborales y forzar un cambio estructural de los sistemas de formación hacia un nuevo paradigma con eje en el aprendizaje permanente y a cualquier edad.

Por eso también estamos viendo que frente al desafío de formar al talento y hacer frente a la obsolescencia programada de las habilidades laborales, las empresas tienen cada vez una participación mayor como formadores para suplir al sistema educativo tradicional que parecieran alejarse cada vez más de las necesidades del mercado laboral.

¿Qué puestos faltan en la actualidad?

Hoy, tenemos pleno empleo en casi todos los segmentos profesionales y técnicos, y eso hace que las búsquedas que se generan para nuevas posiciones se cubren con gente que está trabajando actualmente en otra compañía, haciendo más complejos los procesos de reclutamiento. Esto hace también que pesen cada vez más las estrategias de employer branding de las organizaciones, en la búsqueda de seguir siendo relevantes y atractivas para el talento, en un contexto en el que son las personas las que eligen donde trabajar.

Luego tenemos muchos cuellos de botella que son producto de ese descalce de habilidades que se agrava en todo el mundo del que hablábamos antes. Hoy hay escasez de talento calificado, desde ya en todas las posiciones de tecnología, en ingenierías de todas las especialidades y en posiciones que requieren formación en ciencias duras, pero también en posiciones operativas de producción, que tienen que ver con oficios o con determinados conocimientos o aptitudes, o incluso requisitos de estudios mínimos que son requisitos para el ingreso como operario de planta en muchos empresas, como puede ser el título secundario.

¿Cuál es la incidencia del trabajo freelance?

Hay un crecimiento del trabajo freelance que se da desde hace unos años hacia acá, acompañando la irrupción y evolución de las plataformas, principalmente en los segmentos profesionales y urbanos. En estos casos se trata más de un fenómeno que tiene que ver con elecciones de estilo de vida que con la falta de opciones de trabajos tradicionales.

Esto se ha acelerado un poco más en el último tiempo con el fenómeno que se está dando en la salida de la pandemia a partir de la reconfiguración de lo que buscan y esperan las personas del trabajo. Hoy hay un claro cambio de prioridades y un mayor empoderamiento de la fuerza laboral. Por eso los trabajadores están poniendo su realización personal en primer lugar y esto impulsa una mayor disposición al cambio, especialmente en los millennials y centennials, pero no porque a los más jóvenes les haya impactado de manera particular, sino porque ellos tienen muchas menos ataduras, tienen más libertad para tomar decisiones menos conservadoras y no dudan en tomarlas.

Esos grandes cambios en lo que refiere a lo que buscan y esperan las personas del trabajo es algo que se está viendo claramente en todo el mundo. En la Argentina se expresa en una mayor rotación laboral y en los EE.UU. y otros países es lo que moviliza lo que se conoce como la Gran Renuncia.

¿Qué puede suceder en el futuro del mercado laboral argentino?

No es un buen momento para ser gurú. Es bien difícil predecir el futuro del mercado laboral en este momento. Lo primero que hay que decir es que el mundo del trabajo está hoy frente a un enorme desafío, de magnitud y evolución aún incierta, pero no por efecto de la pandemia, sino como una tendencia previa que la pandemia solo ha acelerado.

Estamos en un contexto en el que hay más dudas que certezas y muchos temas con bibliotecas divididas, por ejemplo sobre la amenaza de reemplazo del trabajo humano por parte de la tecnología, los robots y especialmente la inteligencia artificial. Está la biblioteca pesimista que dice que ese proceso dejará a millones sin empleos, y la biblioteca optimista que opina que esto ya pasó varias veces en la historia de la humanidad, y que si hay destrucción de empleo, pero que se generan otros en reemplazo.

Como planteaba antes, donde no hay muchas dudas es en el impacto que la tecnología tiene en la vida útil de los conocimientos y las habilidades laborales y sobre la necesidad de generar un re-skilling de la fuerza laboral. En general no estamos tomando conciencia de la velocidad de los cambio. Muchos hablan de la tecnología como la profesión del futuro, yo misma lo hago muchas veces, pero la realidad es que no lo es. No sabemos a ciencia cierta cuales son las carreras o profesiones del futuro, pero las de tecnología son las del presente. Y eso es algo que sucedió casi sin que nos diéramos cuenta, justamente por la velocidad en que los cambios se están produciendo.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios