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"Prefiero mil veces el error a la inacción"

Silvia Tenazinha, al frente de las operaciones locales de Almundo.com, explica por qué, para que la mujer avance en la pirámide empresarial, el primer paso es no autolimitarse. Su historia.

Silvia Tenazinha es, desde este año, la flamante Country manager de Almundo.com, una de las principales empresas de turismo de la Argentina. El cambio sorprendió en la industria, ya que Tenazinha era, hasta ese momento, la número uno de Oracle en el país. Pero la ejecutiva asegura que el desafío que se le presentó, que no era el esperado, le "voló la cabeza". Y, a tono, recuerda varios de los hitos en su carrera que la diferenciaron. "Primero, la elección de la carrera. Hace 28 años, la verdad que había muy pocas mujeres trabajando en posiciones de tecnología. Ese fue mi primer gran hito. Me parecía que era el futuro y que iba a poder aportar mucho valor", recuerda.
Una vez tomada esa primera decisión, vino el segundo paso. "En un mundo no diseñado para los hombres pero sí con mucha presencia masculina, empezar a hacerme mi lugarcito. Pero no desde una onda feminista, sino desde el aportar miradas diferentes. Creo mucho en el trabajo complementario", asegura. Para la ejecutiva, como el hombre y la mujer están "diseñados" de forma distinta, trabajando juntos se obtiene "lo mejor de los dos mundos". El eje: el complemento.
Finalmente, explica que, por sus estudios y las posiciones que fue teniendo, adquirió un perfil de transformación de negocios. "Cuando implementás sistemas, tenés que revisar un modelo y optimizarlo, sea de la industria que sea. Empezás a modelar tu cabeza en determinar los cinco temas que van a hacer la diferencia en este negocio y cómo va a evolucionar. Empezás a ver los negocios desde otro ámbito. Manejás variables más allá de los sistemas o procesos", explica, apasionada. Esa es su especialización: "Liderar procesos de transformación es como un nicho. Siempre me tocó hacerlo. A partir de ahí, cuando empecé a liderar compañías, lo apliqué. Mi nicho de trabajo es transformar compañías".

- ¿Cómo fue la primera experiencia de número uno?
Fui número uno de una empresa de marketing digital y, después, me pasé a Oracle como líder de Ventas, antes de serlo de la subsidiaria. Fue loco. El perfil de Oracle, hasta ese momento, era de un Country manager super distinto. Siempre habían sido hombres y mucho más estructurado, bien del ámbito tecnológico y de corporación. Cuando me lo ofrecieron, lo primero que me surgió fue decir que sí, porque no tenía nada para perder. Pero les dije: "Yo soy esto y no voy a evolucionar a otro modelo". Y super bien, porque me dijeron que era el perfil que necesitaban para ese momento de la compañía. Querían algo disruptivo, pensar las cosas desde otro ángulo.

- ¿Por qué el cambio?
En tecnología hay ciclos, y me pareció que ya había dado todo y necesitaba cambiar mi cabeza. Creo mucho en la experiencia del cliente. Se viene un cambio disruptivo muy grande en todos los modelos de negocios. No en el producto, pero sí en los modelos de distribución. El asiento de avión, por ejemplo, es el mismo, pero antes lo comprabas en la agencia de la familia y tardabas semanas en definirlo, mientras que ahora se hace desde el celular o la tablet en cualquier momento. Por mi pasado, conocí muchas industrias, incluida la del turismo y sus desafíos. Viajar me encanta y es super afín a mí. Creo que es una de las industrias que más cambios va a experimentar en los próximos años y era verla pasar o ser partícipe.

- ¿Con qué se encontró?
Con una compañía increíble en movilidad. Yo venía de muchos años de corporaciones -y ojo que Oracle es una de las más dinámicas-, pero la velocidad acá es increíble. Es un negocio real time. Segundo, un hambre de hacer las cosas distintas, de crecer. El gran desafío ahora es pegar el salto. La imagen de marca es muy buena y nos tiene que diferenciar la experiencia del cliente. Ese es mi foco: cómo, de punta a punta, la persona confía todo en Almundo. Lo fácil es hacer bien mi trabajo y que la gente viaje. El reto es cómo hago la milla extra para que esa persona se sienta única e irrepetible en el volumen gigante de operaciones. Tenemos más de 50 sucursales, el contact center, la página web, operaciones en la Argentina, México y Colombia, abriendo otros países… cómo hacemos para que esa experiencia 1 to N parezca 1 to 1.

- ¿Y a nivel interno?
Cuando crecés muy rápido, lo hacés sin metodología. Entonces, estamos ordenando e implementamos un plan de profesionalización de mandos medios, con un programa de capacitación con la Universidad de San Andrés tanto para soft skills como para hard, con negociación, diversidad, customer experience, manejo de conflictos, team building. Otro tema es dejar de trabajar en silos. Es muy fácil caer en eso en la industria, pero si quiero dar una experiencia única, es todo, por más que sean distintas líneas de negocio y de diferentes formas de comercialización. Además, estamos invirtiendo en tecnología para mejorar la experiencia.

- ¿Cómo impacta la coyuntura?
Para este año en especial, había mucha precompra. Estamos lanzando la pretemporada 2017 y lo que proponemos se está vendiendo. El gran diferencial es la financiación: el 93% de lo que se compra es en cuotas, con lo cual los bancos son un gran aliado. Este es uno de los pocos sectores que sufre la crisis, pero no en los niveles pensados. El argentino le probó el gusto al viaje.

- ¿Cómo es su liderazgo?
Creo que cada uno pueda de-sarrollar su potencial. Me gusta plantear el desafío y escuchar alternativas. Las mujeres tenemos esto de ser multitasking, y nos es super común y natural escuchar distintos puntos de vista. Intento que cada uno dé la extra mile, que corra el límite. Prefiero mil veces el error a la inacción. Adoptamos el lema de fallar rápido. Yo le agregué "y barato". Cuando arranco y empiezo a liderar una industria, me busco el mejor equipo.

- ¿Cómo es el mejor equipo?
Tiene que ser mejor que yo. La gente tiene que tener tres características y en este orden: ser buena persona; que tengan hambre y ganas, que den la extra mile; que sea el mejor en ese ámbito, con conocimiento técnico super específico. Con eso armás equipos increíbles -el que dejé en Oracle, por ejemplo, todavía no tiene Country manager y da unos resultados increíbles. Acá también lo estoy logrando.

- ¿Cómo ve el liderazgo femenino en la Argentina?
Hay una autolimitación puesta por las mujeres. Al liderazgo femenino en la Argentina le falta evolucionar un montón, pero no creo que sea tanto un tema de que los hombres no quieren, sino que nosotras mismas decimos que no vamos a poder. Por esto estoy con un grupo de mujeres que visitamos a las chicas de 5° año del colegio bajo la premisa "Elijo ser", o sea, elijo ser lo que quiero y no me limito.

- ¿Qué consejos les da?
Ser auténtico y pelear por lo que uno quiere. Se puede formar una familia y hacer una carrera. O dedicarse a una carrera y no tener hijos. Es super válida cualquier opción. El tema es elegir uno y que no te condicione el entorno. Hoy, el 60% de las personas que se reciben en las facultades son mujeres, por lo que sí o sí va a haber un recambio laboral. El tema es no limitarnos, pero hay que inculcárselo a las mujeres desde chicas. El otro consejo es animarse. ¿Qué se puede perder? ¿Un trabajo? Si uno es valioso, va a conseguir otro. Pero si no, te vas a quedar siempre con la duda. A veces uno no acepta desafíos porque les da un peso gigante, pero no puede pasar nada tan grave.

- ¿Alguna vez sintió algún trato distinto por ser mujer?
No puedo decir que jamás una posición me fue vedada por ser mujer. Nunca sufrí ningún tipo de discriminación. Varias veces rechacé mudarme a otro país o acceder a una posición regional por elecciones de la vida, por ejemplo, querer otro hijo. Lo hacía sin pensar que me estaba perdiendo algo, porque sabía que iba a llegar otra oportunidad.

- ¿Cómo se proyecta a futuro?
La verdad es que no me planteo cómo seguir. Me encanta lo que hago, lo amo, con lo cual no me lo planteo. Si hace un año me preguntaban en Oracle si me iba a ir, decía que no, pero apareció este desafío que me voló la cabeza. No lo planeo, pero es esto de salir de la zona de confort, de algo dominado que sale bien, e ir por un desafío y empezar de vuelta.

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