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Liderar para innovar

Con solo 27 años, Luciana Reznik es la CEO de Wolox, una empresa de tecnología que ya tiene más de 120 empleados y planea su expansión en el exterior.

Cuando Luciana Reznik tuvo que elegir una carrera, optó por Ingeniería Industrial en el ITBA. Como ella admite, no tenía mucha idea de qué quería hacer. A los dos años, se dio cuenta que con esa carrera no iba llenar "ni la curiosidad ni las ganas de aprender", explica. En Ingeniería Informática encontró "una herramienta de construcción para llevar adelante ideas y proyectos e impactar en la sociedad". A principios de 2014, se sumó a Wolox, una empresa de tecnología que hace, entre otros servicios, desarrollos web, mobile y de juegos. Primero fue programadora, luego formó el área de Procesos y Calidad, y después lideró Innovación. Ahora, a los 27 años, se convirtió en CEO de la compañía. "Es el fin de la etapa fundacional de Wolox. Ya es un negocio que funciona y es rentable. Empieza la expansión internacional: estamos abriendo oficinas en ambas costas de los Estados Unidos y América latina, y saliendo a buscar rondas de inversión, para dar el siguiente paso", anticipa Reznik.
Wolox tiene una particularidad: la posición de CEO es rotativa. "El puesto y rol es de un liderazgo marcado dentro del Directorio, pero no una posición de poder verticalista donde un ente autoritario toma decisiones. El liderazgo que viene es colaborativo, basado en las personas y el equipo", explica. Para ella, el paso a esta posición se dio "con naturalidad", aunque con desafíos. "Lo más difícil es lidiar con la responsabilidad y que eso se transforme en energía y no un peso", admite. El segundo reto: "Entender cómo ayudar y potenciar a las personas del equipo, para coordinar esos esfuerzos y que sea multiplicador. Hay que correrse del centro de la escena, porque no es una posición de protagonismo. Liderar es estar al servicio de los demás". La clave es diferenciar las prioridades y pensar "todo el tiempo" si lo que está haciendo va a generar un diferencial en los próximos cinco años.

Foco en la diversidad

En Wolox, la mitad de los mandos medios y el top management son mujeres. Según Reznik, esto se da porque se asciende al talento más allá del género o condición. Pero sabe que todavía queda un largo camino por recorrer. "Falta un montón. El de liderazgo femenino es un tema que en la Argentina está en agenda. Pero falta que la gente y los tomadores de decisiones realmente tengan conciencia de que esto es un problema y no una queja", explica. Y añade: "Es una realidad. Las estadísticas dicen que casi no hay mujeres en puestos de liderazgo. Es herencia de una construcción social. En Wolox es posible que yo sea CEO porque es una empresa de millennials, en la que importa quién trabaja y hace bien las cosas". En su caso, agradece la "inconsciencia" de las barreras, que la llevaron a desarrollarse sin estos prejuicios. "No se puede trabajar solo desde la denuncia. Quienes tenemos la suerte de estar en posiciones de liderazgo tenemos que trabajar para ser un ejemplo y empoderar a otras mujeres, mostrar que se puede. Hay que cambiar el sistema educativo y la carrera corporativa. Vivimos en una sociedad con una enorme falta de empatía y hay que trabajar ahí", concluye.

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