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"Hay que estar muy anclado en los valores para resistir los cambios"

Osada y chic. En 1992 creó, con su marido, Kosiuko. Hoy, juntos lideran un grupo empresarial que se diversificó más allá de la indumentaria y que emplea a más de 400 personas.

Arrancó como un proyecto textil a corto plazo, pero terminó creando un grupo que emplea a más de 400 personas. En 1992, Cynthia Kern (46), diseñadora y seguidora de la moda desde chica, decidió, junto a su marido, Federico Bonomi (48), darle rienda suelta a su pasión por el diseño. Así nace Kosiuko, la marca de ropa que hoy forma parte de Kowzef, un grupo empresarial que, además, se diversificó a la deco y a la hotelería. "Arrancamos como ferias caseras entre conocidos cuando nadie las hacía", dice la entrepreneur, y confiesa una de las primeras locuras en la historia del proyecto. "Estábamos arrancando, Federico fue a ver a Pancho Dotto y terminó contratando a la modelo del momento, Lorena Giaquinto, por un valor mayor de toda la colección que teníamos para vender", recuerda la mujer que reconoce haber sido workaholic en el pasado.
Kern afirma que su secreto es vivir comprendiendo que, en cada situación que vive, tiene algo para aprender. "Hay exitistas que, si en los primeros dos años no logran lo que quieren, tiran todo. Hay que bancarse los procesos de aprendizaje. Es muy fácil llegar, pero mantenerse es un capítulo aparte", confiesa Kern, que dice que entender que uno nunca deja de aprender le permitió crecer a dimensiones que ni ella esperaba. "No me levanto feliz a las 8 y dura hasta que me voy a dormir. Son momentos y hay que llevarla cuando las cosas no salen bien. Es difícil porque soy exitista, me gusta llegar a la meta y me cuesta la frustración", agrega.
La reinvención y la posibilidad de cautivar a un consumidor en permanente metamorfosis fue clave. "Hay que estar muy atento y anclado en valores para poder resistir los cambios y, en ese camino, tenés momentos de armonía y otros que no", se sincera. Explica que hubo instancias en las que tuvo ganas de "tirar la toalla". Una fue, hace 12 años, cuando el grupo no detenía su crecimiento, mientras ella repartía el tiempo entre la crianza de sus cuatro hijos (de 19, 16, 13 y 11 años) y la empresa. En el medio, había perdido dos embarazos y tenía que redecorar cuatro pisos de una planta que habían adquirido. Fue ese el momento en el que se plantó y le dijo a su marido: "No te puedo acompañar más". Y añade: "Fueron tiempos difíciles que pudimos sortear. Es clave no pensar tanto las cosas. A veces, no hay espacio para dejar el tren. Ese es el vértigo con el que trabajo".

Rutina sin rutina

En el día a día es habitual que se quede hasta altas horas de la madrugada hablando con Bonomi de los temas que la preocupan. "Nuestra historia representa el verdadero arte de amar. Hay momentos en los que tenemos puntos de vista muy distintos y peleamos, y se generan grietas que hay que recomponer. Pero acá estamos para pelearla, ¿quién dijo que iba a ser fácil?", relata la mujer que admite que es Bonomi quien le pone un stop a los temas de trabajo en casa.
En paralelo a Kosiuko, y a partir de la decoración de su casa, surgió Casa Chic Hotels, el proyecto de lifestyle de lujo con una filosofía de descanso y simplicidad. Arrancó en 2006 con Casa Chic beach houses en José Ignacio. Años más tarde, abrió Casa Chic Palermo Soho Boutique en 2008 y Casa Chic Carmelo Club de Campo en 2012. En el predio de este último también se desarrolló su propia línea de vinos, de la bodega Buena Vista, y la de aceite de oliva, hoy en el top ten de los mejores del mundo. En 2009, desarrolló la línea que incluye mobiliario, blanquearía, objetos y diseño textil, Casa Chic Home & Deco, que hoy tiene tres puntos de venta.En la industria de la ropa no se quedaron quietos. En 2010, reinventaron la línea de hombres y lanzaron Herencia Argentina y, en 2013, sumaron Herencia Custom Garage, un espacio creativo donde realizan trabajos a medida para autos y motos. Además, armaron un estudio fotográfico con Gabriel Rocca y Pablo Franco.
"Somos muy soñadores, emprendedores y creativos. Nos inspiran desde una película, un lugar y los viajes hasta una nota de una revista. Creamos tendencias", agrega Kern, quien dice que la osadía los llevó a ser los primeros que exportaron a destinos como los Estados Unidos, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. También realizaron una línea para Victoria’s Secret y vistieron a estrellas como Britney Spears."Jamás imaginé llegar donde llegamos. Y, si lo hubiera imaginado, no se si me lo habría bancado. Este lugar tiene mucha cosa linda pero también angustia y una enorme responsabilidad, además de estar siempre juzgado, aunque por suerte me importa nada lo que dicen. Es algo que se aprende con los años", finaliza. Carla Quiroga

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