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Qué tiene que hacer una empresa para que su compliance sea efectivo

La aprobación de la ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas por delitos de corrupción puso la temática al rojo vivo.

Qué tiene que hacer una empresa para que su compliance sea efectivo

Con la aprobación de la ley de responsabildiad penal de las personas jurídicas, lo que venía siendo un tema en boxes salió a las pistas a toda velocidad.

Capacitaciones, programas, seminarios, charlas y actualizaciones están a la orden del día, intentando responder a la pregunta: ¿Qué tiene que tener en cuenta una empresa para que su programa de compliance sea efectivo?

Para María Gabriela Álvarez de la Fuente, Regional Legal Director Southern Cone de Colgate - Palmolive, es clave que el responsable se asegure "que la gente comprenda qué puede, y que sienta absoluta confianza de acercarse al área encargada del tema a preguntar, consultar, reportar, sin miedos ni represalias". La cultura de la compañía, remarca, es fundamental. "Los directivos deben mostrarse como los primeros cumplidores del programa, y además estar abiertos a hablar de estos temas", señala.

Ramiro Cabrero, Regional Director, Legal & Compliance - Latin America de Baker Hughes, entiende que "la clave de la efectividad de un programa de compliance es que las personas que lo implementen conozcan el negocio de la empresa". Hoy, señala, existe un buen nivel de acceso a información que posibilitaría a una empresa implementar con relativa sencillez un código de conducta que cubra los pilares que comparten la mayoría de las empresas, políticas y procedimientos estándares, material de entrenamiento, etécera. Pero, "la vida del programa está dada por la interacción de las políticas con la cultura y la realidad de la firma en el día a día".

"El responsable de compliance debe salir a la cancha y estar en contacto permanente con las distintas áreas, y debe entrenar a los empleados a poder identificar y reportar tempranamente los riesgos", recomienda. Otro aspecto para la efectividad de todo programa de compliance es el manejo de los reportes y denuncias sobre posibles violaciones a la ley o a las políticas internas que efectúan los empleados, clientes, proveedores o cualquier interesado. "Este es el corazón de la confianza que genera (o no) el programa, lo que define la cultura de la empresa y motiva a los empleados a continuar identificando oportunidades de mejora", redondea Cabrero.

Un error es "quedarse en la formalidad, en chequear que se firmó el código, que se completaron los entrenamientos, que se hicieron los due diligence y listo", reconoce Álvarez de la Fuente. El programa "tiene que ser dinámico, es necesario estar actualizándolo y chequeando si está siendo aplicado", refuerza. Otro yerro usual es burocratizar los procesos. "Si es complicado se termina dejando de cumplir", enseña.

Cabrero apunta contra la limitada cantidad de recursos que, en general, se asignan a las áreas de compliance. "Suele dársele mayor importancia a la fase de diseño e implementación del programa que a su monitoreo y mejora", señala.

Ley

Semanas atrás se aprobó la ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas, que prevé 6 meses de plazo para su reglamentación. Hernán Munilla Lacasa, socio de la firma Munilla Lacasa, Salaber & De Palacios, entiende que con el dictado de esta norma el compliance llegó al país para quedarse. "Las personas jurídicas que tienen circunstancial o permanente relación con dependencias estatales, o sea todas, si quieren contar con la posibilidad de ser eximidas de pena, las cuales son graves, van a tener que diseñar e implementar adecuados programas de integridad o compliance", señala.

Y no alcanza con tener un buen programa. Además, hay que cumplirlo. "Ésa es la única manera de demostrarle al juez o al fiscal que la empresa hizo todo lo posible, todo lo que estaba a su alcance para evitar la comisión del hecho delictivo, y que, pese a las medidas adoptadas, no le fue posible impedirlo", explica.

Con tener el programa, denunciar el hecho y restituir las ganancias obtenidas, la persona jurídica implicada en un delito de este tipo podrá aspirar a no ser sancionada penalmente.

Las penas previstas no son despreciables: multa de 2 a 5 veces el beneficio indebido obtenido o que se hubiera podido obtener; suspensión total o parcial de actividades por hasta 10 años; suspensión para participar en concursos o licitaciones estatales de obras y servicios públicos o en cualquier otra actividad vinculada con el Estado por hasta el mismo tiempo, y disolución y liquidación de la personería cuando la empresa haya sido creada para cometer el delito. La ley prevé que si la empresa no logró evitar la comisión del hecho delictivo y tampoco alcanzó a denunciarlo, podrá suscribir un acuerdo de colaboración eficaz con el Fiscal, aclara Munilla. A través de ese acuerdo, "a cambio de suministrar información relevante para el esclarecimiento del ilícito, será pasible de recibir una pena atenuada, consistente en la mitad del mínimo de la multa, es decir, deberá pagar una vez la ganancia ilegítima obtenida".

Según el presidente de la Asociación Argentina de Ética y Compliance, Carlos Rozen, los programas más robustos hay que buscarlos en el rubro laboratorios, oil & gas y bancos que, si bien "están trabajando fuertemente en ética y compliance, vienen de muchos años considerando compliance casi como sinónimo de anti-lavado".Consultado sobre la cantidad de empresas que tienen un programa de compliance en la Argentina, Rozen calculó: "Programas muy robustos, estimo que unas 20. Programas razonables, unas 100. Elementos de compliance formales, pero con efectividad media - baja, unas 500", lo que deja un camino fértil por recorrer..

El juego del compliance

La reciente aprobación de la ley de responsabilidad penal empresaria impone a las empresas la realización de acciones destinadas a la prevención de delitos de corrupción, y por ello es imprescindible concentrar los mayores esfuerzos en establecer políticas claras y entrenar en forma efectiva y regular a directivos, empleados y terceros.

Cristina Devoto, directora de CD&A | Abogados - Consultores, creó una novedosa división de capacitaciones didácticas en la materia.

"Nos especializamos en brindar capacitaciones de estilo tradicional o utilizando herramientas pedagógicas más innovadoras, o incluso disruptivas. Nuestro objetivo es claro: facilitar el cambio cultural en las organizaciones, involucrando a cada colaborador como responsable desde el rol que desempeña, y que desde allí asuma compromisos", dice. Sus herramientas incluyen actividades lúdicas, juegos y otros recursos de impacto emocional.

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