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Los estudios jurídicos bajo la lupa

Responsables de Legales de distintas empresas analizan la performance de los despachos. Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas desde la perspectiva de los clientes.

Los estudios jurídicos bajo la lupa

Cómo nos ven? La pregunta que una y otra vez se hacen los estudios de la City la trasladamos a las áreas de legales de empresas, clientes que analizan performance, management, calidad de servicio y técnico jurídica, precios, flexibilidad y tecnología de los abogados externos.

 

En el haber, la calidad, la adaptabilidad y los precios. En el debe, el conocimiento del negocio del cliente y la adopción de criterios más "empresariales" de gestión.

Así, para Fernando Hofmann (Kimberly-Clark, región austral), la performance de los estudios jurídicos corporativos en nuestro país es, en general, de "excelencia en cuanto al expertise y grado de conocimiento técnico de los temas".

En la línea de socios, prosigue, "veo muy buena formación y calidad de análisis; (pero) quizás el desafío es cómo forman y retienen mandos medios capaces de ser la próxima generación".

Para Guillermo Grela, director Legales de Avon, las firmas albicelestes brindan un "servicio de calidad, con abogados altamente capacitados y sensibles a los exigentes tiempos con que contamos dentro de las compañías en el proceso de toma de decisiones".

En lo que refiere a la calidad técnico - jurídica, la califica como "muy buena". La mayoría de los estudios cuenta con abogados formados aquí y en el exterior (en su gran mayoría Estados Unidos), con acabada experiencia en grandes transacciones y en litigios de alta complejidad, destaca.

A ello le agrega la circunstancia de ejercer la profesión en un país con frecuentes cambios regulatorios, consecuencia de ciclos económicos oscilantes y de la alternancia en el perfil político del gobierno de turno, lo que les aporta "capacidad de reacción, flexibilidad y adaptación ante circunstancias cambiantes".

Desde ESPN, Federico Vibes afirma que junto con Brasil, Chile y Colombia, la Argentina es uno de los países donde el servicio jurídico es más similar al que se presta en los mercados más importantes del mundo (por Estados Unidos y Europa).

En contrapartida, Alejandro Anderlic, director de asuntos públicos y legales de Microsoft Argentina, dice que es difícil generalizar sobre la performance de la oferta de servicios jurídicos para empresas. "En mi opinión, el punto pasa más bien por el mindset del profesional, antes que por el carácter de la firma", apunta.

Víctor Roldán, vice president y regional counsel de Turner Latin America, aporta otra mirada. "Dada mi posición panregional para toda Latinoamérica, incluida la operación de Latinoamérica basada en Miami y Atlanta, tengo la oportunidad de interactuar con muchas firmas de abogados en todo el continente y los cuatro o cinco estudios corporativos grandes están en línea con la performance de sus pares en los restantes territorios", enmarca.

Ahora bien: respecto de los medianos y boutiques locales, "tienen oportunidades de mejora todavía para compararse con sus pares; falta en muchos casos capacidad de procesamiento y rápido turnaround, que se suple en la mayoría de ellos con el compromiso y las actitudes de las personas que tienen la tarea de llevar adelante el estudio", afirma.

Desde Despegar, Juan Pablo Alvarado reconoce un muy buen nivel de abogados en el mercado local. "Su calidad de servicio, conocimiento técnico, disponibilidad y tiempos de respuesta y entendimiento de los negocios es muy buena. Su asesoramiento es práctico y pro negocio, brindando a su vez una muy buena protección jurídica", halaga.

De todas formas, al elegir un estudio jurídico Alvarado se fija y analiza quién será el socio a cargo, su equipo, y los recursos que puede llevar a la mesa. "Miro más a las personas que estarán involucradas que al estudio jurídico en sí", confiesa.

Management y tech

En lo que hace al management, para Hofmann la oportunidad de mejora que tienen los abogados externos radica en entender al cliente, conocer profundamente el negocio, el mercado en el cual participan y cuáles son las necesidades específicas de gestión que impactarán para generar valor desde la función legal.

 

"Esa mirada es la que no suele encontrarse, quizás porque como en la medicina, está el médico clínico (generalista y con una visión holística) que luego deriva al especialista. Algo similar, salvando las diferencias, debiera generarse en los estudios: un generalista con conocimiento profundo de las empresas y sus procesos y objetivos, que luego haga el link interno y derive", sugiere.

En lo que respecta a tecnología, para el responsable de legales de KC para la región austral, en general la primera y segunda línea de estudios están muy aggiornados, optimizando la gestión con la inclusión de tecnología y procesos.

El responsable de legales de Avon en el cono sur reconoce que el mercado jurídico a nivel global está cambiando drásticamente. "Las grandes empresas están realizando una quirúrgica disección de los servicios jurídicos que demandaban de los grandes estudios jurídicos corporativos, para asignarlos a estudios de distinto tamaño o a proveedores alternativos (ALSP, por sus siglas en inglés), de manera de hacer un uso más eficiente de sus recursos en función a la complejidad del asunto o a lo crítico que resulta para el negocio", describe.

En este contexto, los despachos tienen una "gran oportunidad para generar eficiencias que redunden en beneficio de sus clientes, logrando un servicio más competitivo y preservando su negocio frente al revolucionario cambio que se está experimentando", apunta.

Fan de la nube, Anderlic señala que con ella "está cambiando la forma en que trabajamos, nos comunicamos y aprendemos" y suma: "nos rodea un mundo diverso y cada vez más cambiante, y los abogados tenemos que tener la flexibilidad para adaptarnos a eso, no solo puertas adentro de la organización, sino también con los clientes".

En ese sentido, dice que para entender las necesidades de esos clientes hay que cultivar una mentalidad de crecimiento constante. "Solo algunas firmas de abogados de Argentina son conscientes de ello y están transformándose o tomando conciencia de que deben hacerlo, para dar un mejor servicio a sus clientes, reconvirtiendo el modo en que se organizan internamente e interactúan con ellos", considera.

Vibes entiende que hubo una evolución en los últimos años con relación al management. "Veo más esfuerzos y más conciencia sobre la importancia de una buena gestión interna, para que luego repercuta en la calidad del servicio", evalúa.

Roldán, en tanto, dice que el enfoque depende de cada firma y que, "en líneas generales hay espacio para mejoras". La gestión de equipos aparece aquí como una clara oportunidad.

En cuanto a tecnología, si bien todas las firmas cuentan con las necesarias para la interacción eficiente, "hay que hacer foco -tal como lo están haciendo en el extranjero- en la inteligencia artificial, lo cual redundará en la calidad de servicios y rápida respuesta de los profesionales con la consecuente reducción de costos", sugiere.

A diferencia del anterior, Alvarado nota que varios estudios han empezado a trabajar y poner foco en el management. "Se han dado cuenta de que un estudio jurídico es similar a una empresa, en donde la gestión de management, manejo de equipos, planes de progreso, son sumamente necesarios ya que la competencia entre los estudios e incluso las empresas por el reclutamiento de los mejores abogados está siendo cada vez mayor", analiza.

En cuanto a tecnología, una vez más reconoce que si bien hay inversión, no es comparable con las que se realiza en los Estados Unidos.

Así y todo, resalta que "dentro de Latinoamérica los estudios argentinos se destacan en lo que invierten, principalmente en sistemas utilizados para el manejo y supervisión de litigios y reclamos".

Oportunidades de mejora

Casi todo, casi siempre, se puede hacer mejor. En lo que hace a la performance de los estudios, Hofmann vuelve sobre la visión de negocio que deben desarrollar las firmas, mucho más integral de cara a sus clientes, para "aportar soluciones (sobre todo en asesoría) más smart risk y de valor agregado (en un mismo lenguaje y orientación de negocio que tiene el in-house)".

 

Grela, en tanto, entiende que el de la flexibilidad para ofrecer servicios es un largo camino por recorrer. A los estudios "les resulta muy difícil apartarse de la rígida estructura jerárquica organizacional que los caracteriza, así como de la propuesta de honorarios basada en su tarifa horaria, donde el honorario a cobrar se determina en función a las horas efectivamente trabajadas y al nivel de seniority del abogado del estudio involucrado en la tarea", señala.

Una propuesta comercial como esa tiende a un esquema "ineficiente", pues no genera incentivos para que el estudio jurídico optimice sus recursos. Por el contrario, "tendrán el inevitable incentivo a ser ineficientes, ya que ello les permitirá cargar más horas de trabajo y así poder cobrar más honorarios", ejemplifica.

Desde Microsoft, su responsable legal señala que "son pocas las firmas de abogados que, mirándose hacia adentro, reconocen que son una empresa y que, como tal, deben manejarse". ¿Por qué las firmas dejan su administración en manos de un abogado sin experiencia en administración?, plantea.

Para Vibes, un flanco débil es la "excesiva delegación en abogados demasiado juniors, que quizás no están tan capacitados para ciertos asuntos". En ese sentido, hay estudios "mejores y peores", pero es un elemento común en muchos, cuestiona.

Si lo que se quiere es mejorar la performance, Roldán recomienda "abrirse al exterior" y que los profesionales más seniors intercambien con pares de afuera, "como sucede en cualquier parte del mundo".

Tras años de cerrazón económica, el ejecutivo de Turner insiste en que "estancarse en estructuras puramente argentinas implica anquilosarnos y no abrirnos a las mejores prácticas, a herramientas de gestión que puedan existir en otros países". Eso, agrega, "nos condena al atraso".

PRECIO

Si hay algo que repiten los abogados de estudio es que los fees locales dan lástima (o risa, según de qué lado se los mire) cuando se los contrasta con los de otras latitudes.

 

"Los precios son muy competitivos si los comparamos con los de los estudios jurídicos localizados en otros países de la región. Un factor determinante puede ser el tipo de cambio vigente en el país", reconoce Grela.

Claramente, la Argentina es uno de los países con tarifas en dólares más baratas, aporta Vibes, pero "en mi opinión no es que los abogados argentinos sean baratos, sino que los precios en otros países son demasiado elevados, muy cercanos a los de Estados Unidos o Europa, cuando el servicio quizás no está al mismo nivel".

Roldán relativiza. "Todo depende del acuerdo que uno tenga y del presupuesto a destinar. En general, y salvo excepciones, se encuentran a nivel de sus pares en la región", dice.

Desde las empresas "estamos cada vez más exigentes en la relación precio-servicio", concede Alvarado.

"Los estudios han entendido el marco competitivo y se muestran flexibles al momento de negociar sus honorarios. En nuestro caso, siempre buscamos que la relación estudio-empresa sea win-win, ya que nos interesa generar una relación de largo plazo", agrega.

FLEXIBLES

La flexibilidad y adaptabilidad de los estudios par ofrecer servicios, soluciones, armado de equipos y hasta honorarios a los clientes fue uno de los puntos destacados por buena parte de los consultados como cualidad generalizada del sector.

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