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Lo que viene en seguridad en la información digital

En la actualidad, con el 93% de la documentación comercial en formato digital, cada vez menos juzgados pedirán papel como prueba.

Parece como si todos estuvieran afectados por la necesidad de atacar o defender su información digital. Ivana Nadal llora por su privacidad hollada, pero una semana más tarde comparte fotos aún más audaces…Jennifer Lawrence se niega a ser vista ligera de ropas cuando su cuenta en Apple iCloud fue hackeada. Ahora, si uno paga una entrada de cine, la actriz no pone tantos reparos.
Uber es atacado con fiereza: ¿dónde van a ir los datos personales de quienes levanten el brazo? Esos mismos que pueden ser geolocalizados mediante sus celulares. Empleados demandados por fraude ponen las cosas en perspectiva: es aceptable usar la PC de la empresa para practicar el fraude. No es aceptable monitorear esa computadora. Y, en el medio, los abogados. Cuando los clientes recurren en búsqueda de un remedio, que tiene la forma de una indemnización, la primera cuestión que se impone es determinar si el documento digital ofensivo tiene valor probatorio.
Sí, lo tiene. Ya desde "Bunker Diseños S.A. c/ IBM Argentina S.A.", en el que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial le dio valor probatorio a un e-mail, quedó claro que estos documentos digitales se convertirían en elementos de prueba documental. Hoy, con el 93% de la documentación comercial en formato digital, cada vez menos juzgados pedirán papel.

ABC de la prueba digital

La prueba digital es una herramienta indispensable para el ejercicio de la abogacía, al menos en su faz litigiosa. Su volumen es impresionante, sus fuentes de almacenaje son técnicamente accesibles y parecería que no hay límites para presentarla en un juicio. Lo es desde el ángulo tecnológico, porque el estado del arte permite acreditar hechos de una manera que hace 10 años no hubiésemos imaginado. Pero la factibilidad técnica no siempre es acompañada por la legal. La privacidad, cuando se trata de investigar la "vida digital" de un ciudadano, es un derecho en evolución, pero aún lo suficientemente fuerte para constituir un límite.
Vamos por lo práctico para definir las facultades de un empleador respecto de la investigación de las herramientas. Cumpliendo determinados requisitos es probable que la justicia acepte el monitoreo previo a la producción de la prueba: si hay un documento en el que el empleado consiente el monitoreo de las herramientas digitales que son de propiedad del empleador, la jurisprudencia nacional, desde hace más de 11 años (Cfr. P.R.F. c/ Ceteco Argentina SA s/ despido", CNTrab, Sala I, 29/04/2005) ve con buenos ojos el ejercicio de esta facultad.
El empleador cumple con las disposiciones sobre controles que puede ejercitar sobre el empleado, en cuanto a la protección y salvaguarda de los bienes y herramientas de trabajo de propiedad de la empresa, como serían computadoras, celulares y sistemas, según los argumentos de los artículos 70, 71 y 72 de la Ley de Contrato de Trabajo.