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Iguales y distintos

La diversidad permea el mercado jurídico. Cómo se vive puertas adentro de las firmas de la City los temas de género, religión y condición social, entre otros.

De a poco, algunas etiquetas sociológicas, como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos se van mezclando en las firmas de abogados, que adoptan políticas, posiciones y filosofías en busca de diversidad y no discriminación.
"Nuestro estudio promueve la diversidad en todos los niveles, desde la contratación hasta la designación de socios. Fuimos el primer estudio grande en tener una socia mujer, y en los últimos años hemos continuado con las contrataciones y promociones en línea con la diversidad e igualdad de oportunidades", dice Alfredo O'Farrell, presidente del directorio de Marval, O'Farrell & Mairal. Hoy, el 60% de los asociados son mujeres. En 2015 sumaron a su séptima socia, todas con roles claves en la organización, liderando sus propios equipos y formando parte de los comités y consejo de administración.
A través de Cecilia Mairal y Patricia López Aufranc, MOM es una de las firmas que lidera la organización de eventos de networking y mentoring para abogadas de los principales despachos y direcciones de legales de empresa de la Ciudad y países vecinos, cuenta O'Farrell.
Para Carolina Zang, managing partner de Zang, Bergel & Viñes, las cuestiones de género "ya quedaron atrás". Cada vez más, dice, "el mercado exige que las firmas de abogados cuenten con mujeres en sus equipos y en posiciones de liderazgo". Puertas adentro, la diversidad está en el ADN de su estudio, afirma: "La mitad de los abogados son mujeres, incluyendo a la socia administradora. Ofrecemos igualdad de oportunidades para que todos nuestros colaboradores puedan desarrollar su talento y crecer en el estudio. Hace años ya que contamos con la modalidad de trabajo remoto y flextime para todas nuestras abogadas y colaboradoras que son madres".
"Creemos que la diversidad no es sólo una cuestión de género, sino de background, intereses, miradas. Esta diversidad es esencial para tener un equipo innovador, creativo, que agregue valor al negocio del estudio y a los proyectos de nuestros clientes", dice la socia de ZBV.
En eso coindice Federico Godoy, name partner de Beretta Godoy. "Empezamos a entender la diversidad desde el punto de vista de la religión. En el estudio tenemos personas apóstatas, agnósticas, ateas, judías, católicas, cristianas ortodoxas", enumera.
¿Eso se pregunta? "En una firma diversa hablás de estos temas", responde. "Cuando la firma tiene condicionamientos internos y ciertos límites respecto de quiénes se pueden desarrollar y quiénes no, hay temas de los que no se hablan", abunda.
En su firma, el tema diversidad abraza a los sexo-disidentes y a las distintas orientaciones sexuales. De hecho, aportaron fuerza de trabajo para las hoy leyes de matrimonio igualitario, identidad de género y fertilización asistida.
Godoy es co-chair del Comité LGTBI de la IBA. En la entrevista con Legales estuvo flanqueado por dos de sus asociados: Phillip Smith, un abogado australiano, católico, padre de familia y heterosexual, que lo asiste en la IBA, y Madelaine Geuzi-Karaian, que comanda un comité de abogadas con una persona transgénero y habla de "filosofía de diversidad" más que de políticas en su firma.
"Tenemos madres hasta con tres hijos y nietos, y madres con hijos discapacitados, pero la realidad nos muestra que la inmensa mayoría de las personas que hemos acompañado durante sus embarazos y han tenido hijos mientras trabajaban, dejaron de hacerlo. Y no tuvo que ver con las políticas de la firma, sino con las condiciones sociales en donde se desarrolla esto. Si la sociedad en su conjunto no aborda estas problemáticas, es muy difícil que desde las empresas y los estudios podamos avanzar en esta dirección", continúa Godoy.
A pesar de las apariencias, el managing partner de Beretta Godoy dice que no son "tan" diversos. "Espero que me empiecen a llegar CV’s de una cantidad de minorías que hoy no están representados en el estudio", propone.

En el mundo

El tema diversidad encuentra en otras regiones instancias de implementación de lo más variadas.
Una de las iniciativas de Linklaters (un gigante con más de 2.150 abogados y oficinas en 32 regiones) apunta al incremento de mujeres en posiciones de decisión: prevé duplicar la cantidad de abogadas integrantes de los dos comités de gestión, pasando del actual 15% al 30% en 2018.Además tienen un comité de diversidad dentro de su gobierno, con dos socios a cargo y reportes trimestrales a la alta dirección. Programas de liderazgo para mujeres, seminarios y el desarrollo de networks para facilitar la inserción laboral en minorías completan el panorama.
"La combinación de un 30% de socios mujeres, un 50% de socios que provienen del sistema de educación pública, el respeto a las opciones personales y la política de no incluir parientes de los socios en la firma conforman un paquete que marca la cultura de meritocracia, diversidad y reconocimiento al talento", describe Andrés Cerisola, socia administradora de la firma uruguaya Ferrere, con ramificaciones en Paraguay, Bolivia y Ecuador. Socias de Ferrere son líderes de varias de las principales prácticas y se cuentan entre los socios más productivos en términos económicos, asegura. Varias dirigen asociaciones que promueven el liderazgo femenino, como Verónica Raffo, a cargo de la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay y comisionada latinoamericana de la Organización Mundial de Mujeres Empresarias.
"Estamos convencidos de que los resultados de Ferrere derivan de su cultura y no de sus políticas. La realidad no la moldean documentos o declaraciones, sino la motivación a superarse y dar lo máximo que desde su primer día sienten mujeres, miembros de sectores sociales no desahogados, o cualquier otra minoría religiosa, étnica o de opciones personales, cuando perciben que su oportunidad es real y concreta y que en las posiciones de liderazgo hay personas similares a ellos", redondea Cerisola. A.A.N.