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El Derecho también viste a la moda

El fashion law asoma en la Argentina como nueva especialidad jurídica. Crece al compás de la industria del diseño y el modelaje. Lo que hay que saber de una práctica que promete y seduce.

Hay abogados que marcan tendencia con sus raros peinados nuevos, dejando el traje de lado, con una tarjeta personal disruptiva o un sitio web animado. Y hay, otros, que lo hacen con la práctica jurídica que encaran.
Eso pasa, en la Argentina con los profesionales que se vuelcan al fashion law, ‘rama’ del Derecho, que encuentra antecedentes en la limitación legal dictada por Enrique IV de Inglaterra (su rey entre 1399 y 1413) para el uso de encajes o el uso del color amarillo, históricamente reservado para el emperador de Japón.
Pasado tanto tiempo: ¿por qué importa recién ahora el vínculo entre moda y el Derecho?” La importancia, en principio, radica en varias cuestiones: primeramente, en la envergadura económica que ha adquirido el sector y los ingresos multimillonarios que genera año a año.También, la profesionalización que ha rodeado a la moda en los últimos años, las regulaciones que surgieron en muchos países y la gran cantidad de personas de distintas disciplinas que convergen en su desarrollo”, dicen Pamela Echeverría y Susy Bello Knoll, abogadas referentes en la nueva especialidad.
Coincide Roberto Abieri, namepartner de Abieri Fracchia & Tomeo Abogados, conocido por su trabajo en materia comercial y laboral. “La actividad resulta compleja, ya que se vincula con cuestiones de contratación laboral, impositivas, societarias, comerciales, marcarias”, enumera y apunta sobre los costos del sector y cómo reducirlos.
En efecto, la cuestión laboral se sube a la pasarela pero también a los talleres de confección. “En esta industria, uno de los temas patológicos es el conocido mediáticamente como ‘trabajo esclavo’, que se lleva a cabo en los talleres clandestinos”, denuncia Abieri. “Está claro que esta práctica, reprochable desde cualquier punto de vista, busca mayores márgenes de rentabilidad en el negocio, busca tercerizar ciertas actividades y, con ello, reducir costos, esquivar responsabilidades y transferir el riesgo empresario”, dispara el lawyer.
Con otro enfoque jurídico, días atrás salió a la luz la multa que se le aplicó a Louis Vuitton (u$s 10 millones) por haber adquirido acciones de Hermès de manera ‘non sancta’. Detrás, una maniobra financiera orquestada por… . abogados.

El primer blog
Vueltos al glamour, en los últimos meses, publicaciones técnico jurídicas internacionales reconocieron en el Derecho de la Moda una rama en expansión, y hasta denominaron a los abogados dedicados a ella como “los nuevos accesorios dentro de la industria”. Este año, la Asociación Internacional de Marcas incluyó esta temática en su agenda para el acto del Día Mundial de la Propiedad Intelectual y fue sponsor del D.C. FashionLawWeek, organizado por la escuela de Derecho de la Universidad Howard.
A nivel local, en marzo de 2012, nació el primer blog argentino dedicado a la materia (www.derechodelamoda.com.ar) y semanas atrás, en la Universidad Austral, se realizó la primera jornada argentina sobre Derecho de la Moda.
“No es sólo un tema de defensa de la creación o de propiedad intelectual, sino que abarca a la industria de la moda en su totalidad. Se trata de una especialización que involucra varias ramas del derecho como el derecho del trabajo, el derecho de propiedad (incluyendo la intelectual), el Derecho Administrativo, el Derecho Tributario, el Derecho Civil, Derecho Societario, Derecho Comercial, entre otros", señalan Echeverría y Bello Knoll, miembros del comité organizador del encuentro.
En la práctica, por lo pronto, si bien la jurisprudencia no se referió a casos de piratería de indumentaria como propios del fa-shionlaw, pocas dudas caben de que esta disciplina se aplica también a esas situaciones. Lo mismo respecto a las copias de diseños de alta costura.
En definitiva, se está frente a “un área especializada del Derecho que se ocupa de brindar asesoramiento y soluciones a la industria de la moda y diseño en general; asiste a empresas de diseño y moda, distribuidores, diseñadores de cualquier tipo, fotógrafos, modelos, representantes, agencias de publicidad especializadas, medios y comunicación en moda, y demás agentes de la industria”, se describe en el blog albiceleste.
Así, dentro de sus áreas de actuación, se encuentran la propiedad intelectual (Derecho de Autor y Derecho de Marcas, incluidas las licencias de la marca); las transacciones comerciales nacionales e internacionales; contratos de distribución, licencia y franquicias; el merchandising; empleo y las cuestiones laborales y asuntos aduaneros.
El mundo del fashion law, sin embargo, es bastante más grande. Con 194.000 resultados para la búsqueda del concepto en Google, aparecen jornadas, congresos, seminarios y hasta entradas en Wikipedia sobre la disciplina.
Allí, la abogada de Yale, Susan Scafidi, es señalada como la pionera en la materia, en un no tan lejano 2008. Su foto es incluso más elocuente que su biografía, aunque se la sindique como la fundadora del Fashion Law Institute. Es que en la imagen, con la típica biblioteca leguleya detrás, posa con un exótico conjunto de ‘color’ blanco, unos llamativos zapatos dorados de taco haciendo juego y unos pendientes, en composé. A.A.N.