Hace unos años los smartphones eran un lujo. Luego, aparecieron como herramientas para el ámbito empresarial. Hoy son un producto de consumo masivo, que ya cuenta con su próxima etapa evolutiva: las tablets. Sin embargo, tras la aparición del iPhone 2007, uno de los negocios que más se potenció es el de las aplicaciones. Pocas dudas quedan del beneficio que permiten como herramientas vinculadas a la producción, la logística y la administración en el ámbito empresarial. En esa confianza, radica también el crecimiento de empresas especailizadas en este tipo de soluciones. A nivel global, en 2013, los ingresos ascendieron a u$s 25.000 millones, un 62% contra 2012, degún datos de la consultora tecnológica Gartner. La incógnita se centra, hoy, en hacia dónde se dirige la industria. Cuatro son los ejemplos locales que pueden dar un indicio.

Vousys es una empresa desarrolladora de aplicaciones que el año pasado expandió sus actividades al ámbito móvil. Su equipo de trabajo está formado por ocho profesionales y su facturación anual ronda los $ 400.000 al año. Verónica Osorio, una de las fundadoras y Coordinadora de Proyectos, señala que el desarrollo de este segmento de negocios, el año pasado, representó un 10% del negocio de la empresa. Para fin de 2014, espera que la proporción entre los proyectos web y móviles sea de 50% y 50%, en gran parte, gracias a la expansión al exterior. Recomendamos pensar en términos de aplicaciones móviles primero. Para que esto suceda hay que cambiar ciertos conceptos", comenta. La empresa trabaja con los sistemas operativos Android (Google), iOS (Apple) y FireFoxOS (Mozilla). Según sus datos, el software de Google es el que más creció. FireFox OS sigue, por ahora, una apuesta para el futuro. Vousys, que desarrolla aplicaciones relacionadas con promociones, catálogos pero también juegos para niños, comenzó programando en Android de forma nativa. Pero, el trabajo de desarrollo resultó demasiado exigente en términos de tiempo. La solución provino de programar en HTML5, para, a través de PhoneGap, producir las versiones para iOS y Android. Tal estrategia generó un ahorro en costos y en el tiempo del personal, comentan desde la firma.

Dinadel es otro caso que apuesta al futuro del rubro, tras estar entre los pioneros de la industria local. Hace seis años, comenzó a integrar el desarrollo de apps móviles en su portfolio de servicios de software. Con sus 10 empleados, lleva desarrolladas casi una veintena de aplicaciones móviles y realiza de unas cuatro a cinco implementaciones por mes. Según explica Diego Bertero, socio fundador de la empresa, 2013 fue un año de gran crecimiento. La causa, apunta, fue la explosión de los smartphones. Tanto que, el pasado ejercicio, el desarrollo de aplicaiones móviles se convirtió en un 50% del negocio. Para 2014, dejando al margen las inquietudes que produce el país, todo parece indicar que se puede esperar otro período de expansión. Bertero proyecta cerrar el año con las apps, representando un 70% de los trabajos de la firma. Para ello, apunta -tras la saturación de las compañías de consumo masivo-, a las distribuidoras y el sector pyme. Fronteras afuera, las opciones que se estudian son Perú y Uruguay. Las aplicaciones desarrolladas se enfocan en el ámbito empresarial y están vinculadas a aspectos de logística, pre venta y distribución. En términos de plataforma, Dinadel se especializa en BlackBerry, en primer lugar (60%), y, luego, en Android (40%).

Para tener en cuenta

Entre los desafíos que supone desarrollar aplicaciones móviles en un mercado tan volatil como el argentino, Bertero advierte la necesidad de superar la tendencia al estancamiento en las herramientas empleadas. Tal límite se debe a que, en el país, todavía no se aprovechan todas las posibilidades que brindan los dispositivos móviles.

DuxDesign es un ejemplo diferente, en tanto se trata de una agencia de diseño enfocada en la colocación de marcas. Su actividad incluye una gran variedad de medios, incluyendo la gráficas, el packaging, los eventos y las promociones. La empresa hizo su primera incursión en el mundo de las aplicaciones móviles hace tres años. Cuenta con 10 empleados y produce más de 10 aplicaciones al año, aunque muchas de ellas suponen periodos de desarrollo de más de cuatro meses.

La intención no es dedicarse a comercializar aplicaciones en sí, sino partir de la necesidad de la marca, comenta Leonardo Di Dio, socio fundador y director de DuxDesign. Las aplicaciones móviles representan hoy un 20% del total del negocio de la empresa. La cantidad se duplicó respecto a 2012. Un dato no menor es que, del total de empresas para las que se produjeron aplicaciones, el 40% ya eran clientes. También Di Dio entiende que el crecimiento en el desarrollo del rubro aplicaciones móviles está muy vinculado a la explosión del mercado de teléfonos inteligentes. Antes, si me veían por la calle con un smartphone parecía un extraterrestre, comenta. El ejecutivo recuerda que las personas le están perdiendo el miedo al uso de las aplicaciones móviles. El momento sería similar al vivido con los sitios web, a partir de 1998. DuxDesign trabaja con Android, iOS y BlackBerry. Con los desarrollos realizados tanto de forma nativa como híbrida, dependiendo de las necesidades del proyecto, Di Dio reconoce que justamente las soluciones para la plataforma de la creadora del BlackBerry ya casi no son pedidas por los clientes.

Por su parte, Fennoma, una empresa dedicada al desarrollo IT, fundada hace tres años, produce, hace dos, aplicaciones móviles. Con 12 profesionales entre socios y empleados, logra una facturación anual que ya supera el $ 1 millón. Sin embargo, Ignacio Garcia, director de Fennoma, resalta que, a nivel local, el retraso en la implementación de la tecnología es cada vez más evidente. Los usuarios se están dando cuenta de las posibles soluciones poco a poco. Las primeras que se adoptan son las más básicas. Pero, todavía, no se explota todo el potencial, explica.

Empresas de logística que, antes, se manejaban con registros en papel, y, luego, pasaban a Excel, ahora, pueden utilizar las tablets. Pero, todavía, existe cierta desconfianza a nivel empresarial, entiende Garcia. Por eso, el gran desafío es llegar al mercado exterior. En este sentido, advierte que existen países como México, con una gran demanda de desarrollo pero sin capacidad técnica local, y, otros, como los Estados Unidos, donde la competencia es mayor pero se puede ingresar por una diferencia de tarifas. En términos de plataformas, la empresa trabaja para los sistemas operativos Android y iOS. La multiplicidad de sistemas operativos es, según Garcia, una de las problemáticas más importantes: si se desarrolla de forma nativa, cada aplicación supone enfrentar dos proyectos. La alternativa son las soluciones mixtas, como PhoneGap, pero, si bien son más económicas, sacrifican usabilidad, recuerda.

El potencial

Los desarrollos de Fennoma se dividen en tres categorías, que están balanceadas en cuanto a volumen de trabajo realizado: las herramientas vinculadas a la producción; los programas de marketing, que tienen un ciclo de vida corto y se realizan a pedido de las agencias; y, en tercer lugar, las aplicaciones desarrolladas para emprendedores. Este segmento es quizás el más volátil dado que, en muchos casos, quienes encargan las aplicaciones no tienen claro un modelo de negocio para ellas, admite el ejecutivo.

Los casos presentados recuerdan, una vez más, que el mercado argentino tiene en las apps uno de sus potenciales más grandes, a futuro. Es cuestión de saber aprovecharlo.