Apple llegó a Junio con un problema inesperado. Un mail de Steve Jobs, que había quedado como borrador, surgió como prueba para un caso en el que se le acusaba a la firma de haber conspirado, junto a cinco de las grandes editoriales de los Estados Unidos, para subir el precio de los libros digitales. Cabe recordar que el modelo tradicional le permitía a los vendedores realizar descuentos sobre los libros, luego de pagar la mitad del precio de tapa. Tras ser acusadas de conspiración, las editoriales llegaron a un acuerdo con el gobierno estadounidense. Sin embargo, Apple siguió peleando y perdió el juicio. Este desliz refleja el gran cambio que está viviendo el negocio editorial de la mano de los libros digitales que también está modificando el mercado local, como lo prueban los siguientes casos.

Cuatro modelos de negocio

Un ejemplo que refleja el cambio es el de Autores de Argentina. La editorial arrancó, en 2004, vendiendo libros de papel pero a través de su sitio web. En 2007, viró a un modelo que se apoyaba en la distribución del libro digital. Hoy la empresa tiene nueve empleados y factura $ 600.000 anuales. Germán Echeverría, director de la firma, explica qué armó su negocio sobre tres unidades de negocios. La primera es la digitalización de libros por demanda; entre los clientes figuran empresas privadas, instituciones y otras editoriales, indica. La digitalización se realiza en formato InDesign y Sigil.
Nuestro segundo pilar son las ediciones a pedido de autores particulares. Mientras que el tercer (pilar) son los títulos propios, resume Echeverría. Si bien los libros impresos siguen generando el 50% de los ingresos, la impresión por demanda, comienza a tener peso propio: logra, hoy, una participación del 5% del negocio total y genera proyección internacional. Para las versiones digitales, Autores de Argentina tiene acuerdos con 49 tiendas, entre ellas Amazon, Musimundo, Grammata, Norma y Amabook. Asimismo, para las impresiones a pedido, logró establecer acuerdos con imprentas en Colombia, los Estados Unidos, España y Brasil. La tendencia al formato digital se convalida en que, en los últimos seis meses, de 100 ediciones realizadas por Autores de Argentina, el 60% se produjo bajo ese formato.
Libros en Red es una empresa de origen estadounidense fundada en 2000, que, en su base de operaciones de la Argentina, emplea a 12 personas. Su esquema de negocios se apoya en la oferta de servicios de edición para autores. Todos los títulos se producen en formato digital, opcionalmente por demanda. En total, la empresa lleva publicadas más de 1.200 obras. Hoy, el 70% de sus ventas ya se realizan en formato digital, el restante 30%, en papel. Según explica Ivana Basset, directora de Contenidos, los autores obtienen del 40% al 50% de lo generado por ventas. No tuvimos que cambiar nuestra cultura y sólo invertimos en actualizaciones tecnológicas. Nos movemos como pez en el agua, comenta Basset la ventaja de tener una editorial que nació en tiempos del e-commerce. Su principal canal de distribución es el sitio web como también las tiendas de Amazon y Barnes & Noble.
Grammata es una empresa de origen español, fundada en 2003. En la Argentina sus oficinas tienen siete empleados. Sergio Vázquez, gerente General, explica que el margen que se consigue con la venta de libros es mínimo, pero la empresa se solventa con la venta de los lectores Papyre. Actualmente estos e-readers representan el 90% de las ventas, quedando el 10% de los ingresos para los libros digitales (e-books). La compañía tiene más de 60.000 títulos de diversas editoriales en su catálogo y una plataforma de comercio propia. Grammata también ofrece un servicio de digitalización para empresas, editoriales y universidades. Además, creó una plataforma de auto publicación para los autores. Bajo este sistema, las regalías se distribuyen en mitades iguales para el autor y la editorial. Al respecto, Ignacio Pinto, gerente de Operaciones, de Grammata, estima que las versiones digitales suelen ser un 30% a un 50% más baratas que las impresas.

Experiencia binacional

Otro caso es el de Santillana. la editorial, hoy propiedad de la española Prisa, comenzó el proceso de digitalización en 2011. Antonio Santa Ana, gerente de Literatura General, comenta que, actualmente, se cubre el 90% del catálogo, con más de 420 títulos en formato digital. La distribución corre a cargo de Libranda, una empresa de distribución de contenido digital editorial, creada en España por la propia Prisa; Random House Mondadori y Planeta. La compañía actúa como intermediaria entre las editoriales y los vendedores.
Santa Ana admite que la oferta del mercado de libros digitales todavía es reducida. Parte del problema es que no hay suficientes dispositivos de lectura. Aún así resume las ventajas del formato digital de forma concreta: El problema del libro físico siempre fue la distribución. Pero, hoy en día, si no conseguís algo en una librería lo podes comprar por Internet. Los problemas del envío y los límites de espacio en las librerías se solucionan con el libro digital.