Tecnologías con foco comunitario

Crecen los emprendimientos que, basados en la tecnología, generan impacto en la sociedad. Cómo adoptan las redes sociales, la movilidad y la inteligencia artificial, entre otras innovaciones.

Change.org está por lanzar la pata móvil de su plataforma. Al menos el 40% de sus usuarios firman peticiones, que reciben vía Facebook o e-mail, a través de su smartphone. Pero la firma trabaja en el desarrollo de una app, que espera lanzar el año que viene. El objetivo es aportar facilidad para crear causas o peticiones y desarrollar un nicho extra: las peticiones espontáneas. "Creemos que van a crecer las demandas relacionadas con temas cotidianos, de la vía pública", sostiene Gastón Wright, director de Change Argentina.


La plataforma, que irrumpió con fuerza desde su lanzamiento en 2007 (hoy tiene 110 millones de usuarios en 190 países), es una de las pioneras en el nuevo ecosistema tecnológico-social, donde compañías basadas en desarrollos tecnológicos ponen el foco en cuestiones sociales y generan alto impacto para el cambio.

Aprovechan las redes y las facilidades de contacto entre usuarios para generar consciencia y apuntalar el ciberactivismo o financiamiento colectivo (crowdfunding). Por caso, Change, comunidad de peticiones online que se basa en plataformas como Facebook o Twitter para difundir los pedidos, busca incrementar el tráfico a través de WhatsApp.


En algo parecido trabaja Nobleza Obliga. La plataforma de financiamiento colectivo para causas solidarias acumula 9.000 usuarios registrados y más de 2.000 propuestas de causas desde que arrancó en 2012. Tiene cerca de 3.000 donantes, de los cuales 15% donó a más de una causa. "Trabajamos con hasta 15 causas simultáneas. Estamos en la etapa previa a la masificación", afirma Sebastián Mesples, su cofundador, que destaca que en ese objetivo las redes sociales son imprescindibles. Con un sistema transparente, donde se publica una causa solidaria con el monto a recaudar, cada donante puede realizar su aporte a través de la integración del servicio con MercadoPago. En promedio, cada usuario dona $ 100, con causas que oscilan entre $ 35.000 y $ 40.000.


Al igual que Change, Incluyeme.com es un portal de empleos para personas discapacitadas que se define como una empresa social y busca ofrecer un servicio sustentable. Su negocio pasa por trabajar con empresas para abrirles las puertas a personas que están fuera del circuito de búsquedas laborales: según sus datos, el índice de desempleo de personas con discapacidad a nivel regional es del 80%. "La plataforma corre a través de WordPress. Estamos trabajando en una versión más amigable y en el desarrollo de la versión mobile", comenta Natalia Ca, cofundadora junto a Pablo Veltri y Gabriel Marcolongo. La app la piensa para fin de año, para Android y iOS, sobre todo para realizar seguimiento de las ofertas laborales, postularse en avisos o recibir alertas.

También, trabajan en el desarrollo de un servicio de capacitación online interactivo, para realizar cursos de aprendizaje (testeo de software, e-commerce), que permitan salida laboral a los más de 30.000 candidatos que tienen como usuarios (trabajan con cerca de 60 empresas, en cuatro países: Argentina, Chile, México y Perú).
El ecosistema se complementa con aceleradoras que se especializan en emprendimientos sociales. Un caso puede ser Socialab. Otro, Njambre, una creadora de compañías, con cuatro firmas sociales en funcionamiento.

Como el caso de mamagrande.org, una biotecnológica que transforma efluentes cloacales y de industrias alimenticias en agua limpia o plástico biodegradable, que obtuvo un subsidio del Ministerio de Ciencia y Tecnología por u$s 5 millones, con lo cual esperan construir una biorefinería en Salta el año que viene. "Aún está en fase de I+D. El año que viene, tenemos previsto que empiece a facturar", afirma Federico Seineldin, director de Njambre. Otra de las firmas es Teqxac. "Lo mismo que un SAP para pymes, pero para empresas más informales que basaban sus procesos en planillas de Excel", sostiene. Desarrolla sistemas ERP con módulos adaptados a varios nichos, como recolectores de residuos o pequeños productores rurales.


La cooperativa El Álamo es una de las ocho que lo tienen en funcionamiento. Allí suplantaron sus planillas a mano por el sistema que procesa la información, con foco en lo administrativo y contable: cuánto produjo cada recuperador, cuánto pesó, qué valor tiene y cuánto se destina a cada cuenta bancaria. El sistema, que puede proveerse como servicio (en la nube) o instalarse en las PCs, tiene pantallas adaptadas que pueden usar personas semianalfabetas, con tecnología táctil. "En las cooperativas hay problemas de transparencia. Lo que hace el sistema es transparentar, ser más eficiente en todo el proceso", remarca Seineldin.


Para Wright está cambiando el modo de participación. Por ejemplo, en la Argentina Change tiene 2,5 millones de usuarios y es el país que tiene la tasa más alta de victorias en relación a usuarios. "1,2 millón de usuarios firmaron al menos una petición que se transformó en victoria en los últimos tres meses", grafica. Entre los temas principales están Salud y temas legislativos.

Sustentabilidad y desarrollo

Incubados en el CMD, Colectando Sol es una iniciativa de aplicación de tecnologías solares con foco en proyectos sociales, a través de talleres y capacitaciones. "Se enseña sobre energía solar y la autofabricación de dispositivos, como calentadores, cocinas o cargadores de celulares", cuenta su fundador, Leandro Magri, que el año pasado ganó el certamen IncuBA y está dentro de la Comunidad de Emprendedores Inicia. Los desarrollos apuntan a un impacto comunitario directo, como en el caso de los calentadores solares de agua destinados a una escuela agraria en Santiago del Estero, para más de 100 chicos, o la mesa fotovoltaica expuesta en Plaza Houssay para carga de celulares. "La iniciativa nació del Gobierno de la Ciudad. Nos financiamos con pedidos de firmas o instituciones, además de capacitaciones y donaciones", dice Magri, que trabaja con un equipo de cinco personas.


Por su parte, Nobleza Obliga apuesta por dos innovaciones: el desarrollo de mayor inteligencia para la plataforma (con filtros y referencias en base al interés del usuario) y un sistema de conversión multimonedas, pensado para expandir la plataforma a otros países de la región. "Nos vienen propuestas de Colombia, de México, pero todavía no trabajamos con propuestas fuera de Argentina. Sobre todo, por temas de políticas cambiarias", afirma Mesples, que tiene pensado esa apertura para 2016.


En cuanto a la plataforma, basada en el lenguaje de programación Ruby on Rails, la dificultad para conseguir programadores voluntarios asoma como otra de las limitantes para quien fundó el emprendimiento junto a Mariano Ruani y Liliana Larrarte Chavez. Si bien mantienen relaciones con empresas como Globant, el financiamiento pasa por donaciones y la aplicación a la convocatoria anual del Ministerio de Desarrollo Social (Gobierno de la Ciudad). "El primer modelo fue cobrar un porcentaje de lo recaudado (hasta 6%), pero no era sustentable. Cobramos por capacitaciones o servicios", dice. En ese sentido, afirma estar diseñando una plataforma de cursos online para los "promotores" de causas, ya que la mayoría provienen del interior.


El panorama parece alentador en cuanto a nuevos jugadores o programas. Pero en el aspecto social quedan dudas. "Falta desarrollo. Fuimos una aceleradora pero mutamos porque no había proyectos. Es difícil: antes de buscar un inversor, tenés que demostrar que funcionás como empresa con 100 personas", afirma Seineldin. Magri coincide: "Es desafiante emprender y más en energías renovables. Hay pocos emprendimientos de empresas sociales", comenta.


Es importante aprovechar las oportunidades. Incluyeme.com la tuvo en el concurso ImpacTec, del gobierno porteño, y Socialab (levantó $ 75.000), y con una aceleración en Start-Up Chile (u$s 40.000) y México, donde abrieron operaciones. "En la Argentina llegamos al break-even, pero somos una start-up. Invertimos para crecer en cantidad de usuarios", comenta Ca, que afirma estar buscando una ronda de inversión por u$s 350.000. Al momento, según sus cálculos, llevan más de 217 personas incluidas.

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